Intervenciones-antienvejecimiento

Intervenciones anti-envejecimiento

Las intervenciones anti-envejecimiento que nos marca la ciencia desde lo microscópico a lo macroscópico van a ser detalladas en este articulo. “Marcadores y métodos para evaluar la edad biológica y el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad:

  1. Medidas de fragilidad (Velocidad de marcha a edad avanzadas, agarre manual, VO2max ).
  2. Insulina, resistencia a la insulina, glucosa en ayunas,HbA1c, DEXA ( % graso).
  3. LDL, HDL, presión arterial.
  4. Marcadores inflamatorios (PCR, IL-6, TNF-α).
  5. Número de linfocitos, relación linfoide / mieloide.
  6. IGF-I, T3.
  7. Perfil epigenético (Metilación del ADN).
  8. Aclaramiento renal (edad 60-90)”

Intervenciones manipulables anti-envejecimiento

Ayuno intermitente o prolongado

Los procesos de acción del ayuno son causado por la regulación negativa de las rutas M-TOR y consecuente activación de la ruta AMPK, esta activación supone la transcripción de resistencia al estrés de Gis1 y Msn2 que regulan genes metabólicos protectores, parte de estos genes están mediados por la reducción de IGF-1, glucosa e insulina.

Restricción de proteínas o restricción selectiva de aminoácidos

Muchos de los efectos estudiados por la restricción calórica se pueden atribuir a la restricción de aminoácidos como la metionina y el triptófano (efectos antitiroideos).

Su restricción se asocia con mayor longevidad en pruebas con animales. Una forma de equilibrar la metionina es con la aportación de glicina (colágeno) el cual ha estado siempre presente en las dietas tradicionales donde no solo se comía la parte muscular de la carne sino también vísceras, carrilleras… Obteniéndose así el colágeno.

Activadores de la vía AMPK

La AMPK es una serina/treonina quinasa dependiente de la energía celular, cuando estos son bajos se aumenta, generando resultados sensibilizadores a la insulina, mejorando la captación de glucosa por el tejido músculo-esquelético.

Desviando la obtención de energía a la oxidación de ácidos grasos, esto supone un estado de letargo, de hipotiroidismo, pero considero esencial llevarlo a cabo cada cierto tiempo, para obtener una flexibilidad metabólica óptima y estimular la autofagia.

El ejercicio físico también es un estimulador de la AMPK que contribuye directamente a la sensibilidad de insulina, y captación de glucosa mediada en parte por la acción de los GLUT4, y a la creación de nuevas mitocondrias después del ejercicio. Probablemente el ejercicio físico sea de las mejores intervenciones anti-envejecimiento.

La Epigentética, es decir, el Entorno

Los estudios gemelos han determinado que la genética es solo el 25% de la esperanza de vida, esto atribuye un 75% restante a otros factores como el entorno, hábitos y sistema sanitario.

En otras palabras, “ la genética inclina, no determina”  la lectura que se debe hacer es que está en nuestra mano propiciar un entorno adecuado a nuestro organismo, primando la producción de energía, es decir, actuando a favor de nuestras mitocondrias, células endosimbioticas cuya función es vulgarmente conocida como central eléctrica productora de energía a partir de cadenas de electrones.

Los factores que modulan nuestra genética, o factores epigenéticos son: el estilo de vida, dieta, estrés físico, emocional, insomnio, exposición solar, sedentarismo/ejercicio, tóxicos… Es nuestra responsabilidad desarrollar estrategias para envejecer correctamente.

En conclusión para envejecer bien

Las intervención potenciales y  relativamente seguras anti-envejecimiento son la implementación de protocolos de ayuno intermitente (12/12, 16/8, 20/4 e incluso superiores 24/48/72 horas o más días dependiendo directamente del % de grasa de la persona), junto con la combinación de una  restricción dietética de aminoácidos como metionina y triptófano, y ejercicio físico regular, permiten activar sirtuinas como la AMPK e inhibir la M-TOR, estimular la autofagia, biogénesis mitocondrial y una mejora profunda en la sensibilidad a la insulina.

El envejecimiento se ve influido por diferentes vías como el cambio en el metabolismo oxidativo de la glucosa hacia la beta-oxidación de ácidos grasos y la inflamación crónica contribuyen a la incidencia de enfermedades relacionadas con la edad.

Fuente PMC

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