Una nueva ciencia de la vida Rupert sheldrake

Una nueva ciencia de la vida Rupert Sheldrake

Vamos con lo que me pareció más interesante de: “Una nueva ciencia de la vida de Rupert Sheldrake, es bastante denso y ofrece una visión muy interesante en biología.

La hipótesis principal del libro es que los organismos vivos funcionan mediante hábitos contribuyendo a una memoria colectiva de su especie, sujetos siempre a las pautas evolutivas de la naturaleza.

Campos morfogenéticos y conductuales

Los campos morfogenéticos son como redes, relaciones interconectadas que organizan las moléculas de todos los sistemas biológicos (cristales, células…). A su vez los campos conductuales se organizan socialmente en bandadas de pájaros, bancos de peces, colonias de termitas… Ambos campos están relacionados por una memoria interna denominada: resonancia mórfica.

La resonancia mórfica define que todos los organismo y sistemas vivos pertenecen a una memoria colectiva; esto es por ejemplo: cuando un determinado número de personas en un lugar concreto aprende algo nuevo, este nuevo aprendizaje acaba expandiéndose con mayor facilidad por otras personas de otros lugares; Se ha observado en laboratorio que al aprender una rata una nueva conducta aparece la tendencia a que cualquier otra rata aprenda la misma conducta de manera más rápida, y a mayor número de ratas que aprendan la conducta más fácil de aprender para las siguientes.

Los campos morfogenéticos son los responsables de la forma y organización de todos los complejos sistemas biológicos, dichos campos interfieren en los sistemas mediante la probabilística de todos los posibles resultados energéticos en cada proceso físico-biológico.

Entelequia

La entelequia significa algo que posee un objetivo en sí mismo, algo que contiene la información que necesita un sistema para su control, si se interrumpe su desarrollo, se adapta para encontrar otro camino para lograr el mismo objetivo.

Para entender esto es necesario ejemplificar; la regulación, la regeneración y la reproducción evidencian en los organismos que aún si se han eliminado o alterado alguna de sus partes, siguen funcionando para formar parte del sistema vivo al que pertenecen. Esto organiza la morfogénesis de los procesos biológicos, físicos, químicos… En otras palabras, la entelequia organiza la actividad del cerebro, como un pianista con su piano, lo utiliza como instrumento.

Los campos morfogenéticos son específicos a cada causa que forma un sistema con su energía específica, De este modo, existe un campo morfogenético para los electrones, átomos de agua, cristales de cloruro sódico, células musculares, riñones, elefantes… A estos campos se añade las causas energéticas y químicas del entorno particular donde existen las formas biológicas.

Aplicaciones y ejemplos de los campos morfogenéticos y la entelequia

El azúcar turanosa era líquido hasta 1920 cuando empezó a cristalizarse rápidamente por todo el mundo. Un alcohol del azúcar, el xilitol, creado en 1891 comúnmente usado como edulcorante, fue liquido hasta 1942 acabandose por cristalizar a 61º, con el tiempo surgió otra forma con un punto de fusión de 94º, desapareciendo la anterior forma.

En términos generales las conductas de los individuos de cualquier sociedad tienden a coincidir en los mismos hábitos. Las personas repiten las mismas actividades durante muchas generaciones pasadas como: hablar un determinado idioma, habilidades de caza, cultura, fabricación de herramientas, cocina, danza, canto… Esto se podría hipotetizar gracias a la presencia de campos mórficos.

En los test de IQ se observa que en 1980 el promedio era más bajo que los años siguientes, superándose en promedio. En Japón desde la IIGM este ha aumentado un 3% cada década. 

Esto fue estudiado por James Flynn en EEUU, en su estudio comparando los test de IQ de los militares estadounidenses descubrió que los reclutas más recientes tenían una puntuación promedio superior a las puntuaciones promedios de generaciones anteriores. Este fenómeno se ha llevado a cabo más veces sin hallarse soluciones concretas, lo cierto es, que la hipótesis de la resonancia mórfica puede proporcionar una explicación natural.

Conclusión

No podemos pensar en la materia y energía como algo fijo y mecanicista, sino como sistemas dinámicos en continuo proceso de recreación. La persistencia de la forma material depende de la influencia de su campo morfogenético, a su vez, éste depende de la resonancia mórfica de formas anteriores; en las cuales se ejercerá un mayor efecto según las que poseía el sistema pasado más inmediato.

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