Compórtate

Del gran libro de Robert Salpolsky: compórtate he sacado algunas joyas muy interesantes. 

Partimos de esta premisa para poder entender nuestra naturaleza: 

«Nada en la biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución»

– Theodosius Dobzhansky

Índice

●Dopamina
●Auto-Conductismo
●Estrés
●Plasticidad neuronal
●Compasión y meditación
●Altruismo egocéntrico
●Puntos clave resumidos

Dopamina

La dopamina es la neurohormona de la anticipación de la recompensa, la que nos mantiene activos hacia nuestros objetivos y recompensas. Es decir, la dopamina relaciona el valor de la recompensa con el esfuerzo dedicado. Dicho de otro modo más filosófico la dopamina no es la felicidad de nuestros resultados es el camino, está más centrada en la búsqueda de recompensa. Sin embargo, está se divide en 2:

  • Recompensa inmediata que activa los objetivos límbicos 
  • Recompensa retrasada que activa los objetivos frontocorticales

Aquí radica nuestra lucha interior del placer inmediato de permanecer en nuestra zona de confort, el camino fácil y a menudo perjudicial, contra el placer del esfuerzo, de la disciplina, de hacer lo correcto, el camino difícil. Es decir: No negociar con uno mismo.

Y gracias a nuestra capacidad de retrasar el placer de la recompensa es como nos hacemos más humanos, ningún animal restringe kcal para definir su cuerpo, ningún animal estudia sin descanso para lograr buenas calificaciones… El ser humano es capaz de usar la fuerza dopaminérgica en busca de su felicidad futura aunque llegue una vez hayamos muerto.

Auto-Conductismo

Conociendo la relación existente entre nuestro cuerpo y nuestra mente es de crucial importancia prestar atención a estos detalles, tanto por el diálogo que tenemos en nuestra mente como por las señales y sensaciones que transmite nuestro cuerpo, eres capaz de decidir lo que sientes. Esto se ha comprobado por 3 pruebas:

  • Cuando personas deprimidas fuerzan su sonrisa se sienten mejor 
  • Adoptar posturas dominantes provoca que nos sintamos más dominantes
  • Los medicamentos relajantes musculares reducen la ansiedad. Es decir, el cerebro interpreta que aunque todo esté mal si estoy tan relajado deben estar mejorando los problemas

Podemos afirmar con poco grado de error que la información del cuerpo aunque no determine influye en nuestras emociones. Llevando esto a la práctica, podemos darnos masajes, estirar los músculos, darnos duchas de agua caliente, actividades que promuevan la relajación corporal. Y por otro lado, respeto a la esfera mental, las palabras son una forma de magia, tienen la capacidad de cambiar nuestro comportamiento y percepción de la realidad: “Las palabras cambian inconscientemente pensamientos y sentimientos.” 

Estrés

Ante la respuesta fisiológica del cortisol el cuerpo espera consumir esa energía, pero cuando no movilizamos esa energía sobre todo de manera crónica ocurren los problemas. Es decir, las situaciones que nos estresan a nivel psicológico o indirecto, por ejemplo: discusiones con el jefe, mal de amores, pagar la hipoteca, no encajar socialmente, etc. Estás situación provocan que se libere mucha glucosa ácidos grasos al torrente sanguíneo, aumente la tensión arterial, depresión del sistema inmune, incrementándose así el riesgo de enfermedades sobre todo crónicas: diabetes, HTA, autoinmunes…

En resumen, enfermamos por estar continuamente pisando el acelerador del cortisol sin liberar energía, en vez de usar el acelerador intermitentemente liberando energía. Tema principal del Bosón las herramientas principales que tenemos para paliar esto son: 

  1. Realizar ejercicio físico, HIIT
  2. Meditar o adoptar cierta filosofía de vida para darle más perspectiva a los problemas psicológicos

Sin embargo, necesitamos ciertas dosis leves de estrés positivo o dopaminérgico que armonizan nuestra vida, este es, el que disfrutamos con experiencias como montarse en una montaña rusa, paracaidismo, deportes… Nos engancha este tipo de estrés lo denominamos jugar, desafíos, retos… Es importante este estrés en nuestra vida porque una vida sin estrés positivo nos aburre, nos deprime

El estrés nos vuelve antisociales

El estrés crónico secuestra zonas del cerebro como la amígdala, el hipocampo y el lóbulo frontal, esto se traduce en que sentimos más miedo, inseguridad, peor evaluación de riesgos, más impulsividad, más reactividad, más sensibilidad a factores que consideramos amenazantes, y puede presentarse tanto una mayor agresividad en individuos predispuestos a ella, como estados de apatía, resignación y depresión según la personalidad de cada uno.

En general, tendemos a responder con agresividad cuando estamos estresados, está destacada afirmación viene consolidada al observarse cómo aumentan los índices de violencia doméstica en épocas de crisis económica y violencia machista y fútbol. Penosamente cuando respondemos con agresiones nuestros niveles de estrés disminuyen, puede que esto sea por la sensación de estados de dominación que podemos ejercer ante otra persona, hecho que nos recompensa con dopamina. A colación de este hecho puede que el ejercicio de golpear al saco de boxeo sea una terapia muy interesante para desestresarse…

Plasticidad neuronal

Se observó como en personas que no sabían tocar el piano, se les enseñó un ejercicio sencillo y tras practicarlo 2 horas cada día durante 1 semana, la cantidad de neuronas motoras involucradas en el movimiento de la mano aumentaron, lo negativo fue que este aumento en cuanto se dejo de practicar no duraba ni 2 días. Lo bueno es que si no se deja de practicar las conexiones se mantienen. Es más, con el mismo grupo experimental se aumentó el tiempo del ejercicio a 4 semanas y las nuevas conexiones neuronales se mantenían. Probablemente esto signifique que se ha creado una nueva ramificación neuronal. También se produjeron nuevas conexiones neuronales en personas que se pasaron 2 días con ejercicios de visualización. Ahora bien, podemos deducir que el ejercicio físico sobre todo el que implica detalles de precisión finos con las manos por ejemplo juegos de raqueta, producen una gran conexión neuronal, por toda  coordinación neuromotora que implica. Una vez más la conexión mente- músculo, el autocontrol parece ser la mejor intervención para la salud neuronal. Recordemos así otras herramientas enfocadas a la salud mental: 

  • Ejercicios de fuerza-coordinación 
  • Meditar y dormir muy bien 
  • 0 tóxicos (tabaco, alcohol, drogas, PUFAS…)
  • Exposición al frío y luz infrarroja 
  • Jugar al ajedrez, hablar un idioma, leer, tocar un instrumento 

También se ha observado nuevas conexiones neuronales o retrazado neuronal en personas ciegas o sordas y en el archiconocido experimento de los taxistas de Londres con su gran expansión del hipocampo. 

Desterrado el mito: el cerebro no crea nuevas neuronas

Tanto en cerebros adultos como envejecidos se fabrican nuevas neuronas acorde a los estímulos percibidos. En concreto, existe casi un 3% de neurogénesis al mes en el hipocampo en cerebros adultos y en menor cantidad en la corteza. Para potenciar está neurogénesis tenemos el ejercicio físico ya que promueve el factor de crecimiento neuronal o BDNF, la relajación/ meditación, el aprendizaje y por otro lado, este se inhibe con el estrés en todas sus vertientes sobre todo con la presencia de cortisol crónico: depresiones, enfermedad de cushing, dolor crónico, en el trastorno de estrés postraumático…

Compasión y meditación

En pruebas de neuroimagen se estudió en individuos meditadores y no cómo los pensamientos de empatía o de compasión afectan al cerebro. Ante ejemplos de sufrimiento humano se pedía que sintieran empáticamente el mismo dolor. Dando como resultado una fuerte activación de la amígdala y estados negativos de ansiedad. Y cuando se entrenaron en sentir compasión ante el sufrimiento de otros, se les recomendaba pensar en sentimientos de calidez y cuidado hacia la persona que sufría. Los resultados de sentir compasión fueron una menor activación de la amígdala, mayor activación de regiones dopaminérgicas lo que se traducía en mayor prosocialidad.

Las enseñanzas que nos deja Mathew Richard sobre este tema son:

  • Elige altruismo y compasión para un buena vida 
  • Practicar el desapego y meditación diaria 

Altruismo egocéntrico

En un estudio se puso a prueba que efectos tiene el ser altruista, se les daba 20 euros a un grupo de personas y se les decía que podían gastarlo en ellos mismos o en otras personas. Lo que se observó fue que las personas que gastaron el dinero en otros, tenían mayor estado de felicidad. Pero está activación dopaminérgica tiene trampa, está generosidad altruista reporta felicidad sólo cuando hay un observador presente. Cuando no había nadie y las personas se quedaban el dinero, la dopamina aumentaba. Entonces, ¿existe algún acto desinteresado que no contenga ningún elemento de egoísmo? ¿Sienta bien hacer el bien porque le aporta algo a usted?

Tal como recalcó el filósofo del siglo XII Moisés Maimónides, la forma más pura de caridad, la más desprendida de egoísmo, es cuando tanto el dador como el receptor son anónimos.[1187] Y, como se ve en esos escáneres cerebrales, puede que también sea la forma menos común. Intuitivamente, si los actos buenos han de estar motivados por el interés propio. En cambio, la motivación de pensar en uno mismo como buena persona parece más benigna. 

¿Qué demuestra esto? Que nos sentimos reforzados por varias cosas y en varios grados —obtener dinero, saber que se cuida a los necesitados, sentir el cálido resplandor de hacer algo bueno—. Y que es poco común ser capaz de obtener el segundo tipo de placer sin depender del tercero —parece que es verdaderamente difícil arañar a un altruista y ver sangrar a un altruista—.

puede que deberíamos relajarnos un poco respecto al problema de «arañar a un altruista». Siempre me ha parecido un poco mezquino concluir que el que sangra es un hipócrita. Araña a un altruista, y la mayor parte de las veces, el individuo con motivos impuros que sangra es simplemente el producto del hecho de que el «altruismo» y la «reciprocidad» sean evolutivamente inseparables. Mejor que nuestros buenos actos sean interesados y fanfarrones a que nunca sean buenos; mejor que los mitos que construimos y propagamos sobre nosotros mismos nos definan como amables y generosos y no que prefiramos ser temidos a ser amados; y mejor que nuestra mejor venganza sea vivir bien.

Puntos clave resumidos

Lo normal es que nos cueste muchísimo hacer lo que debemos hacer, lo difícil, lo que nos saca de la zona de confort. Luchar contra esto es mas efectivo si se convierte en rutina, en algo automático o evitamos las tentaciones con distracciones o la reevaluación del coste de oportunidad que tirar de la fuerza de voluntad.

Respecto al debate hormonas, genes y ambiente, se puede afirmar que, las hormonas son muy dependientes de los estímulos del ambiente, y estás condicionan, sensibilizan o modulan nuestra fisiología. Esto significa que no tenemos código ético de egoísmo o altruismo preconfigurado desde nuestro nacimiento, sino que, nuestro comportamiento cambia según el contexto gracias a la plasticidad cerebral, nos podemos moldear fácilmente mediante la experiencia.

Cambiarlo todo para no cambiar nada, existen muchos estudios que hablan sobre X beneficios y otra retahíla de estudios que los contradicen. Nada causa nada y todo se modula por todo. Solucionar 1 cosa altera 10 otras. En resumen, es todo complicado y no se puede controlar todo. Lo poco que podemos controlar hemos de hacerlo lo mejor posible y esto es: 

  • Mantener una buena composición corporal con dieta y ejercicio físico de fuerza e HIIT
  • Controlar nuestros pensamientos con meditación, filosofía
  • Dormir muy bien y no consumir tóxicos

Estos son los pilares en donde tenemos que poner atención y cubrirnos en la medida de lo posible y aún así algo ocurrirá

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