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Tamaño y longevidad

Las estadísticas y datos poblacionales demuestran que las personas más longevas son los japoneses, los chinos de Hong Kong y los griegos. Siendo, todos ellos, con menor estatura y menos pesados que los europeos del norte y los norteamericanos.

¿Los altos son menos longevos?

Ahondando más en los datos, los okinawanses (pertenecientes a una prefectura de Japón) son las personas más longevas del mundo, superando incluso a los propios japoneses. Los habitantes de Okinawa se caracterizan por realizar ejercicio vigoroso incluso en edades avanzadas de más de 90 años, y por llevar una dieta a base de frutas, verduras y pescados, principalmente. Gracias a ello, son la población con las tasas más bajas de cáncer y enfermedades cardiovasculares del mundo.

Concretamente, como puntos clave en la longevidad de los okinawanses, destacan:  

  • La realización de ejercicio físico o actividad vigorosa hasta edades muy avanzadas.
  • Una dieta rica en carbohidratos simples como la fruta.
  • Una baja talla de estatura.

LONGEVIDAD, AMBIENTE Y GENETICA

Es más, Willcox et al. no atribuyen la salud superior de los Okinawa a la genética, porque cuando los okinawenses emigran a poblaciones con una dieta industrial, estos adquieren las mismas enfermedades crónicas de la población destino.

Afirman que “las razones biológicas de la menor longevidad de los cuerpos más grandes incluyen las células sujetas a carcinógenos y el uso del potencial de duplicación de células (máximo de 50 duplicaciones) para lograr un mayor tamaño corporal como adulto”. En suma, la salud y la longevidad son fenómenos multifactoriales afectados incluso por la altura.

¿Más de 1’90 cm? Olvida ser longevo

Tras el análisis de este estudio, se observa cierto riesgo relacionado con una mayor altura. Los datos en animales y humanos relacionan que, un tamaño corporal mayor reduce considerablemente la longevidad.  Así, una mayor altura conlleva un mayor peso y, por lo tanto, mantener una alta tasa metabólica con un peso elevado, lo cual es un desgaste bastante ineficiente para el organismo. Por lo que tener un peso bajo con respecto a la altura, parece ser una estrategia eficaz de cara a la eficiencia energética de una tasa metabólica alta.

Fuente Thomas T, Samaras y Harold Elrick, en Western Journal of Medicine

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