La gran benefactora leche

La gran benefactora leche

La gran benefactora leche unos la odian, otros la aman. A la leche se le echa la culpa de alteraciones autoinmunes, disbiosis intestinal, acné… y, sin embargo, ha demostrado evidencia positiva en la reducción de alteraciones cardiosaludables, en el ámbito de la hipertrofia es el mejor constructor… Así que ni lo uno ni lo otro. En lo personal considero a la leche como un gran alimento, que aporta beneficios si no existe una intolerancia a la lactosa. Y muy importante, si eres de los que te sienta bien la leche no dejes de tomarla, ya que puedes perder las enzimas lactasas y tras un tiempo sin consumirla pierdas dicha adaptación.

Las vacas tras digerir en sus rúmenes por bacterias el pasto, pasan al torrente sanguíneo los nutrientes, filtrándose después en el hígado y, finalmente, siendo absorbidos por la ubre donde son sintetizados en leche. Cuando las vacas están estresadas y mal alimentadas su producción láctea es menor, desde el punto de vista de la rentabilidad esto no le interesa al ganadero por lo que las vacas suelen estar bien cuidadas. Este es un tema que continuamente cuestionan los animalistas y conspiranoicos, pero tal y donde vivimos con los grandes avances en seguridad y tecnología alimentaria, es un miedo estúpido.

La composición de la leche

Es una fuente favorable en calcio, proteínas (suero y caseína), azúcares, grasas (saturadas y monoinsaturadas principalmente), inmunoglobulinas, enzimas digestivas, baja en hierro, baja en fósforo, con vitaminas del grupo B y liposolubles, contiene pequeñas cantidades de tiroides y progesterona…Así que su digestión es muy eficiente. Crea cepas bacterianas seguras en el intestino e hígado, reduce la absorción de endotoxina.  Además, gracias a su equilibrio entre proteínas, azúcares y grasas provoca una óptima secreción de insulina, evitando así una hipoglucemia reactiva, e inhibe el cortisol

Por otro lado, la caseína de la leche tiene beneficios anti estrés, por lo que un consumo regular de leche y queso, sobre todo de queso por su configuración de aminoácidos más baja en triptófano y cisteína, previene de alteraciones relacionadas con el estrés e inflamación.

«asociación entre el consumo de productos lácteos y marcadores inflamatorios en adultos sin evidencia de enfermedad cardiovascular u otra crónica (…) Observamos que la proteína C reactiva (PCR), la interleucina 6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) los niveles de personas que consumen entre 11 y 14 porciones de productos lácteos por semana eran casi 16%, 5% y 12% más bajos

Los beneficios del calcio

El calcio mineral de la leche no es la única fuente de calcio pero sí la más biodisponible. Es decir, en comparación el calcio de la leche es el que mejor se absorbe por tener menos componentes que interfieren en la misma. Y sus beneficios son numerosos. El calcio es una sustancia que promueve estados de anti-inflamación, anti-estrés, anti-obesidad, anti-alérgenos, en definitiva, es un mineral pro metabolismo ya que la cantidad de calcio en la célula es básica para el rendimiento metabólico. Además, la insuficiencia de calcio provoca aumentos de la PTH, hormona involucrada en extraer calcio de los huesos, así que la ingesta de calcio inhibe a la PTH.

La hormona paratiroidea (PTH)

Pero ¿qué es la PTH? Esta hormona considerada de estrés, aumenta la inflamación, estimula citocinas inflamatorias y aumenta la producción de ácido láctico inhibiendo la producción de dióxido de carbono. Para paliar sus efectos, un entorno adecuado de vitamina D, calcio y magnesio en la dieta ayudará a reducirlos.

El triptófano lácteo

Si bien la leche y los lácteos son fuentes pro-metabólicas, de fácil digestión, altos en calcio, bajos en fósforo, sin casi PUFAS, con azúcares y proteínas adecuadas, presentan el aminoácido triptófano, el cual puede generar efectos serotoninérgicos y antitiroideos. Pero, en un entorno de bajo estrés y sin PUFAS, el triptófano es convertido a niacina en vez de serotonina.

El combo metabólico lácteo: Leche, azúcar y glicina

El azúcar de la leche (lactosa) e incluso añadir un poco más de azúcar, proporciona un estado de alta energía gracias a la oxidación mitocondrial de glucosa generando abundante ATP y CO2, reduciendo así el estrés. 

Además, mientras el calcio de la leche mantiene baja la PTH, la glicina o colágeno protege de los efectos del exceso de triptófano y ayuda a equilibrar la metionina. Y, por otro lado, la caseína también protege contra la absorción de triptofano.

La ausencia de PUFAS, hierro y endotoxinas de la leche, le confiere una ventaja especial frente a otros alimentos, mejorando el equilibrio hormonal, reduciendo el exceso de estrógeno, la liberación de ácidos grasos promovidos por el estrés, serotonina y desregulación de calcio. Es decir, la leche ayuda a prevenir un estado de inflamación y enfermedad.

Sabiendo todo esto, queda una última cuestión… ¿qué leche es preferible consumir? Yo consumo leche entera y fresca, de la marca Carrefour, Milbona, Puleva y Hacendado. Estas marcas en especial y en este orden por su sabor. Y sí, suelo añadirle un poco de azúcar, sal, whey, glicina, taurina… Dependiendo el día.

FUENTE:

Ray Peat
Cows Eat Grass
Pud Med

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