Enfermedad autoinmune y ayuno

Enfermedad autoinmune y ayuno


¿Puede el ayuno reducir la probabilidad de la enfermedad autoinmune? Estas enfermedades están a la orden del día y desgraciadamente van a ir en aumento. No se engloban como algo grave en comparación con el cáncer o enfermedades cardiovasculares, pero, están creciendo.

En el envejecimiento se ha observado una reducción del sistema inmune debido a la reducción de glándulas como el timo y otros órganos anejos del sistema linfático. Lo que se relaciona con mayor probabilidad de infecciones, enfermedades autoinmunes, cáncer, respuestas reducidas a las vacunas, inflamación crónica de bajo grado…

El timo es la glándula donde maduran los linfocitos T derivados de células madre hematopoyéticas. La actividad del timo empieza su declive tras la pubertad, además, es muy sensible a hormonas como el cortisol, adrenalina, noradrenalina y estrógenos. Como descubrió Seyle a mayor hipertrofia de las glándulas suprarrenales (encargadas de la producción de hormonas del estrés entre otras) mayor atrofia de la glándula timo.

Últimamente se está estudiando qué métodos pueden rejuvenecer, revertir o enlentecer el envejecimiento en las células del sistema inmune. Las investigaciones científicas se centran en: el ayuno, la restricción calórica y dieta cetogénica como intervenciones efectivas para aumentar la longevidad, calidad de vida…

Prevención en la enfermedad autoinmune


Se ha comprobado que durante ayunos largos aumenta la autofagia, en concreto de células inmunes autorreactivas que son reemplazadas por células inmunes virgenes generadas por las células madre hematopoyéticas al reintroducir la ingesta. Es decir, la regeneración celular está mediada por la vía IGF-1. En otras palabras, ayunar promueve la eliminación de células defectuosas que son regeneradas por otras nuevas cuando se rompe el ayuno. 

Estos mecanismos de renovación celular del ayuno son interesantes para el correcto funcionamiento de todo el organismo, muchas enfermedades cursan con inflamación crónica, alteraciones en la producción de energía mitocondrial, aberrante activación de los linfocitos T… 

No es oro todo lo que reluce

Se ha comprobado que el ayuno es antiinflamatorio, previene e incluso puede ayudar a revertir enfermedades autoinmunes, en conclusión reduce los efectos del envejecimiento. Pero, ¿Es la única intervención?

Intervenciones como el ayuno, dieta cetogénica y la restricción calórica crónica conllevan efectos adversos; disminución de la hormona tiroidea (menor tasa metabólica) a costas de aumentos en hormonas adrenales (cortisol, adrenalina). Si bien la finalidad del ayuno o la dieta cetogénica entre otras es adquirir mayor flexibilidad metabólica, cuando esta se mantiene crónicamente el efecto obtenido es el contrario, intolerancia al carbohidrato y mayor resistencia a la insulina por la constante oxidación de ácidos grasos. Lo principal es manejar muy bien la glucosa, nuestra moneda energética por excelencia todo lo que se aleje de aquí es estresante para nuestra fisiología.

Se ha comprobado en otros estudios que la restricción de aminoácidos como metionina y cisteína o su compensación con glicina también ofrece las mismas ventajas longevas. A su vez, otra intervención que promueve la autofagia es el ejercicio de fuerza.

Es un tema muy repetido en el Bosón pero no termina de calar; somos un sistema caliente que funciona mediante calorías adecuadas ni más ni menos, intervenciones como una dieta rica en carbohidratos de fácil digestión compensada con glicina, ejercicio físico satisfactorio, una actividad diaria alta  y acorde al gasto energético (NEAT), ayunos muy ocasionales, reducción del estrés mental mediante la meditación diaria y exposición estratégica de luz solar e infrarroja en el timo, pueden ser intervenciones antiaging poco conocidas que fomenten una regeneración y metabolismo calentito, en vez de un metabolismo ahorrador y frío.

Fuente:
Pubmed. Dieta y ayuno en las enfermedades autoinmunes

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