El estoicismo rutinario

No me gusta seguir modas, pero he de reconocer que comulgo con muchos principios de la filosofía estoica. Así que, el estoicismo rutinario que ahora nos atañe trata sobre las ideas más interesantes que me han parecido del libro «Estoicismo cotidiano» de Ryan Holiday. Aunque, al final el resultado ha sido un post bastante largo donde me he explayado con diferentes filosofías y mi forma de entender la vida o la felicidad. 

Índice

●RESUMEN
●Control y elección
●El tiempo
●Tranquilidad, estabilidad y constancia
●Recordando al club de la lucha: «Lo que posees acabará poseyéndote»
●Sobre la carrera de la rata
●Quién te enfada te domina
●Felicidad y deseo de lo ausente
●Somos la causa de lo que sentimos
●El poder del ahora
●Es lo que hay
●Lo más importante es que lo más importante sea de verdad lo más importante
●Sobre la excelencia
●Lo que hace un hombre lo hace otro hombre
●Ganar o aprender
●Aspirar a nada, a la sencillez, es tenerlo todo
●Miedo
●Amor fati
●El caramelo amargo de la esperanza y el apego
●Memento Mori
●Brevedad de la vida
●Cita final
●Tomar conciencia de los valores de uno mismo y vivir acorde a ellos
●En mi opinión

Y si, va a resultar muy repetitivo y con leer el breve resumen inicial de este post ya sería suficiente. Empecemos por definir qué es el estoicismo según Schopenhauer: » La cumbre suprema a la que puede llegar el hombre con el mero uso de su razón». Al final, el significado de toda filosofía o dogma resulta ser lo mismo, solo que expresado desde la percepción de cada filósofo o maestro, quiero decir, VIktor Frankl viene a decir lo mismo que Epicteto, e incluso Nietzsche pese a criticar el estoicismo, muchas de sus máximas tienen puntos en común. Por otro lado, pensamientos o religiones como el budismo, el taoísmo y el cristianismo también guardan relación entre ellas. En mi opinión, no hay nada nuevo bajo el sol pero si formas distintas de expresar lo mismo, ahora bien cada uno debe descubrir su punto de vista, el cual le ayude a crear sentido y propósito.

RESUMEN

Conceptos principales

Las virtudes a las que hace alusión continuamente el estoicismo correlacionadas con el camino de la felicidad son:

  1. El control de uno mismo
  2. El valor
  3. La justicia 
  4. La sabiduría
  5. La aceptación
  6. El agradecimiento

Que se resumen en saber utilizar la razón para diferenciar lo que depende de uno mismo y lo que no. Es decir, la dicotomía de control que se divide en:

  • Disciplina de la percepción
  • Disciplina de la acción 
  • Disciplina de la voluntad

Lo que se traduce en acción mediante: 

El control de tus percepciones y aceptar con voluntad lo que está fuera de tu control. Entendiendo que, todo lo que tenemos es nuestra mente. El fin último del estoicismo es el control y estabilidad mental que promueve estados de felicidad pero también de tristeza. Es decir, tanto la alegría como la desolación se observan como olas desde un estado interior de paz.

«La verdadera y única sabiduría es conocer la Mente, que puede disponer o gobernar todas las cosas por medio de todas las cosas» 

-Heráclito

Control y elección

“Lo exterior no depende de mí, el albedrío depende de mí. ¿Dónde buscaré el bien y el mal? En lo interior, en mis cosas”.

– Epicteto

Nuestro poder según los estoicos es la capacidad de aplicar la razón a la hora de tomar decisiones sin importar si son grandes o pequeñas, siempre tenemos la alternativa de elegir nuestra reacción y actitud.

El tiempo

El tiempo, esa silenciosa y misteriosa constante, mi manera de entender su frugalidad es la siguiente:

«Es inevitable perder el tiempo, es lo único que termina siempre pasando, lo único que se puede hacer es limitarse a ser feliz en él».

Y si, es un tema que me preocupa bastante, intento aprovechar al máximo el tiempo, tiempo del que el está constituida la vida, dicho así, cuanto antes encuentra una persona su propósito, las acciones que le dan sentido a su vida, más siente que el tiempo no pasa desapercibido.

«El hombre no tiene tiempo, excepto para el vino y el desenfreno. Se quejan de la celeridad de la vida los avaros e iracundos, los que ejercen el odio, promueven la guerra injusta y pasan el tiempo maquinando, adulando o siendo adulados. La realidad es que no saben vivir» 

-Séneca

Sobre todo hay que hacer hincapié en el coste de oportunidad del tiempo que se le dedica a la cosas, es tiempo que no se dedica a otras, y en este aspecto Séneca argumenta muy bien: 

«Cuántos te han robado la vida sin que tú te percatarás de lo que perdías, cuánto se han llevado el dolor inútil, la alegría necia, la codicia ansiosa, la conversación huera, qué poco te han dejado de lo tuyo: comprenderás que mueres prematuramente.»

Así que, prioriza en lo importante para poder vivir y disfrutar de la vida que deseas. Para ello, es útil realizar ejercicios de autorreflexión y visualización, respondiendo a las siguientes preguntas: ¿Quién eres? ¿Qué haces? ¿De dónde vienes? ¿Hacia dónde vas? ¿Sientes que estás aprovechando tus días? ¿Qué estás haciendo con el tiempo que te queda? ¿ En qué podrías mejorar? ¿Eres feliz? En definitiva, solo debes responsabilizarte de tus decisiones, voluntad, mente y actitud.

«Sin más, pondré la atención en mí y, cosa que resulta muy provechosa, revisaré mi jornada. Nos vuelve muy defectuosos el hecho de que nadie toma en consideración su vida; discurrimos sobre lo que hemos de hacer, y esto raras veces, pero no consideramos lo que hemos hecho; ahora bien, la previsión del futuro pende del pasado.»

-Séneca

Una de las grandes rutinas de los estoicos es llevar un diario, ya sea al comienzo del día como al final, en él se registran temas de autocrítica, progreso, autorreflexión y muy importante, agradecimiento. Es muy típico, pero realizar una lista con 20 cosas que uno posee y agradece cambia mucho la valoración de uno mismo y su entorno. (Desde la neurociencia se ha comprobado que el cerebro no distingue la forma en la que se sueltan las preocupaciones, quiero decir, si las escribes en un papel que nadie verá, o si son contadas a otra persona, el cerebro interpreta la misma liberación).

 “Si sé a qué dedicas tu tiempo, entonces sabré qué será de ti”.

-Goethe

En resumen, el destino del tiempo desde el punto de vista del estoicismo está dirigido hacia cosas significativas como la salud, familia y compromisos de provecho que acaban directamente o indirectamente dotando de sentido a la vida.

Heráclito

«El segundo crepúsculo.
La noche que se ahonda en el sueño.
La purificación y el olvido.
El primer crepúsculo.
La mañana que ha sido el alba.
El día que fue la mañana.
El día numeroso que será la tarde gastada.
El segundo crepúsculo.
Ese otro hábito del tiempo, la noche.
La purificación y el olvido.
El primer crepúsculo.
El alba sigilosa y en el alba
la zozobra del griego.
¿Qué trama es ésta
del será, del es y del fue?
¿Qué río es éste por el cual corre el Ganges?
¿Qué río es éste cuya fuente es inconcebible?
¿Qué río es éste
que arrastra mitologías y espadas?
Es inútil que duerma.
Corre en el sueño, en el desierto, en un sótano.
El río me arrebata y soy ese río.
De una materia deleznable fui hecho, de misterioso tiempo.
Acaso el manantial está en mí.
Acaso de mi sombra surgen,
fatales e ilusorios, los días.»

-Jorge Luis Borges 

Tranquilidad, estabilidad y constancia

Nunca conseguirás controlar el entorno, personas, accidentes, estrés, pero si la percepción o aceptación que adquieras ante ellos. En cambio, sí que puedes controlar tu manera de entender, reaccionar y evitar juicios teniendo una mente estable y constante donde quiera que estés, citando a Sócrates: » Te asombras de que no te aprovechen los viajes, cuando vas contigo mismo a todas partes». -El entorno no soluciona el interior de cada uno.

«Quita fuerzas y peso a la desgracia, aquel que lleva con calma su infortunio.»

-Séneca

En otras palabras, tranquilidad y paz son los estados obtenidos cuando encuentras tu camino o propósito, aunque esto no debería suponer en sí una estresante búsqueda, por qué el propósito emana de uno mismo: «ser-hacer-tener«

«Me doy cuenta de que si fuera estable, prudente y estático, viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, por que ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida perpleja y excitante«

-Carl Rogers

Recordando al club de la lucha: «Lo que posees acabará poseyéndote»

Sin entrar en el estúpido nihilismo de que nada tiene sentido, donde es fácil caer en el pozo de la apatía, de la inacción (en la conquista de la felicidad de B. Russell se trató este tema), en esta línea se debe entender que el deseo de tener cada vez más cosas y logros, supone el estrés de tener que alcanzarlo y una vez alcanzado tras la efímera recompensa se sigue deseando más, nunca es suficiente. Cuando en realidad siempre es suficiente, es decir, cuando existe plenitud y aceptas lo que tienes, deseas lo que tienes y lo que puedes obtener a partir de lo que está en tu campo de acción o dependencia.

Hasta lo gratuito tiene un precio, ya sea el coste de espacio que supone guardarlo de manera material o emocionalmente- Así muchos otros filósofos también se han dado cuenta del coste del deseo, por ejemplo, San Francisco de Asís: «Cada vez necesito menos cosas, y las pocas que necesito, las necesito muy poco» . Ante la próxima aparente necesidad de adquirir algo preguntate: ¿Necesito de verdad esto? ¿Es superfluo? ¿En el fondo cuánto vale? ¿Qué me está costando?

El famoso cínico Diógenes argumentó: «Es el privilegio de dioses no desear nada, y de hombres divinos desear poco”. La pregunta ante las metas, esfuerzos, posesiones, etc, es: ¿Las controlo yo o ellas me controlan a mi? No desear nada nos hace invencibles, porque así se obtiene fácilmente el control sobre todo. Resulta más fácil relajarse y tener un mayor desapego hacia las cosas innecesarias liberándose tiempo y energía para una vida feliz y equilibrada.

«La libertad no se consigue con la saciedad de lo deseado, sino con la supresión del deseo.«

-Epicteto

Todo deseo surge de una necesidad, y toda necesidad surge de la ausencia de algo, lo cual implica dolor, por eso nuestro ego nos protege queriendo adquirir más cosas y permanecer en la cómoda zona de control.

El constante esfuerzo por desear y obtener más de lo que se tiene conlleva la pérdida de la libertad. Pero ¿y si empiezas a desear y esforzarte desde lo que ya tienes? Obtendrás tranquilidad, riqueza, libertad y felicidad.

Sobre la carrera de la rata

Ya sea desde el punto de vista económico, social, laboral, personal o recreacional, el mantenerse siempre ocupado aprovechando el tiempo, crea una rutina, un ritmo, un bucle en el que ganamos más dinero, somos más creativos, experimentamos más estimulación y se ocupa con mayor productividad el tiempo, pero por contradictorio que resulte, esto nos aleja de la filosofía. Con el tiempo, nos distraemos, se acumula estrés, se nubla la mente, desaparece el rumbo hacia lo importante. Y hay que parar, meditar y recuperar los principios que le dan sentido a lo que hacemos en el día a día. Así es como el estoicismo funciona, como la medicina del alma al aliviar las vulnerabilidades de la carrera de la rata que ha creado la vida moderna. 

Quién te enfada te domina

¿Comete alguien una falta contra mí? Él lo verá. Tiene su propio carácter y su propio modo de obrar. Yo, por mi parte, sólo tengo en este momento lo que la naturaleza universal quiere que tenga al presente, y hago lo que mi naturaleza quiere que ponga por ahora en ejecución.

-Marco Aurelio

El ser humano es un animal racional, y como animal que es las respuestas inmediatas ante situaciones inmediatas son llevadas a cabo por la parte del «cerebro reptiliano«, de aquí el autor Daniel Goleman en su libro inteligencia emocional dilucidó que la emoción decide y la razón justifica. Entendido esto, es congruente saber actuar ante situaciones de enfado donde fácilmente una persona puede saltar, y enfadarse. Hecho que no sirve absolutamente de nada, es una pérdida de tiempo y nubla la futura resolución, además de que los estados de enfado desgastan y contaminan. 

«Recuerda que lo que te ofende no es la acción del que te insulta o te golpea, sino la opinión que tienes acerca de lo que significa ser ofendido. Cuando un hombre te irrite, debes saber que es tu propia opinión la que te ha irritado. Por consiguiente, esfuérzate de forma especial en no dejarte llevar por las apariencias. Pues cuanto antes lo hagas, más fácilmente adquirirás control sobre ti mismo.«

-Epicteto

Ahora bien, es fácil que personas sientan motivación ante un enfado y consigan diferentes éxitos, esto no deja de ser una actitud corta de miras, la cual necesita de más ira o enfado para mantenerse

¿Quién es el invencible? Aquel a quien no saca de sus casillas nada ajeno al albedrío.

-Epicteto

«Atiende a las representaciones, estate despierto. Que no es cosa banal lo custodiado, sino la honestidad, la lealtad, el equilibrio, la impasibilidad, la ausencia de tristeza, de temor, la imperturbabilidad; en una palabra: la libertad. ¿A cambio de qué vas a vender esto?»

-Epicteto

Al final, todo enfado o situación tanto estresante como alegre terminará pasando, el manto del tiempo acaba tapando y suavizandolo todo. Por lo que debemos disfrutar al máximo cada momento de la vida sin dejar que la vorágine de emociones del enfado o la ira nos haga sentir miserables.

«Cualquier persona capaz de molestarte se convierte en tu maestro, alguien puede molestarte solo cuando te permites ser molestado por él»

-Epicteto

«Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo

– Aristóteles

Felicidad y deseo de lo ausente

«Pues la felicidad debe apartarse de todo lo que apetece y parecerse a alguien saciado. No ha de estar unida a la sed ni al hambre.«

-Epicteto

Nos fijamos metas y objetivos los cuales son absolutamente necesarios para mantenernos vivos, pero puede que en el mismo trayecto nos olvidemos de lo más importante, el momento presente en el cual transcurre nuestro tiempo de vida. A esta tendencia de trabajar y conseguir las metas fijadas se denomina desde la psicología, felicidad condicional. Y no deja de ser un gran ejemplo por repetitivo que sea, pero: «Lo importante es el viaje no el destino»

«La felicidad se encuentra en la sala de espera de la felicidad»

-Eduard Punset

Así que identifica el aquí y ahora para disfrutar en él, huyendo de los deseos o esperanzas depositados en el futuro, las cuales pueden crear estados de ansiedad y frustración. Al pensar que tal día cuando tenga esto o aquello, o cuando suceda esto o aquello, todo cambiará y será diferente, cuando en realidad, una vez llegada la resolución de esto o aquello, seguimos siendo los mismos, tras la efímera emoción de logro, lo único que termina pasando es el tiempo. Si no se ha despertado cierta filosofía, pensamiento o conciencia seguiremos siendo igual de desgraciados o insatisfechos.

Somos la causa de lo que sentimos

«Los hombres se sienten molestos no por las cosas que les suceden, sino por las ideas que tienen acerca de las cosas«.

– Epicteto

Hay que darse cuenta de que las emociones que sentimos ya sea de enfado o alegría, son por responsabilidad nuestra. No son las circunstancias o personas «tóxicas» quienes nos generan emociones negativas, son nuestros juicios, pensamientos, expectativas o etiquetas que nos decimos ante tales acciones o situaciones. Es decir, lo que consideres intolerable es lo que genera dichas emociones.

Al ser nosotros la causa de todo nuestro mundo mental, lo externo no puede generar perturbaciones o no debería. Fácil decirlo, difícil ejecutarlo, para ello, el estoicismo propone aceptar o asumir los pensamientos, percepciones y juicios mentales, y a partir de aquí entendernos y adaptarnos.

«El motivo de mi irritación no se encuentra en aquella persona sino en mí.«

-Epicteto

Recordando a Viktor Frankl: 

«Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias».

Así que toma conciencia de lo único que posees donde todo existe tal cual es, este momento presente. Acepta y ama lo que está sucediendo y elige calibrar tus pensamientos para volver a un estado de paz.

«En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible»

-Albert Camus

El poder del ahora

Poco más se puede decir, Eckhart Tolle escribió todo un libro, desde el punto de vista del estoicismo:

«Sólo tenemos el presente. Aunque debieras vivir tres mil años y aun diez veces otros tantos, acuérdate siempre que no se pierde otra vida que la que se vive y que sólo se vive la que se pierde. Así, la más larga vida y la más corta vienen a reducirse a lo mismo. El momento presente que se vive es igual para todos; el que se pierde, lo es también, y este que se pierde llega a parecernos indivisible. Y es que no se pierde el pasado ni el futuro; pues lo que no poseemos, ¿cómo podría arrebatársenos?

– Marco Aurelio

“Ayer es el pasado, mañana es el futuro, pero hoy es un regalo. Por eso se llama presente”.

-Bil Keane

«El mejor retiro es aquí, no allá afuera le buscan para solaz el campo, la plata, la montaña; cosas que tú mismo acostumbras a desear con el más vivo anhelo. Todo esto denota vulgaridad de espíritu, teniendo uno en su mano, a cualquier hora, el retirarse en sí mismo. En ningún lugar encuentra el hombre refugio más apacible, más tranquilo, que en su propia alma, sobre todo cuando atesora aquellos bienes que, con una sola ojeada, nos devuelven enseguida la libertad de espíritu: y lo que yo llamo libertad de espíritu no es otra cosa que el estado de un alma bien ordenada. Concédete, pues, constantemente, este descanso y rehazte con él«.

-Marco Aurelio

Si consigues disfrutar todo tu presente sin torturarte por la depresión del pasado o la ansiedad del futuro, si vives en el ahora, lo tienes todo, aceptando siempre todo tal y como sucede. Es congruente saber diferenciar a la hora de entender el presente: observar lo que es y no lo que supones que es, esto significa estados de mayor sabiduría e imperturbabilidad.

«Desventurado es el espíritu angustiado por el futuro e infeliz antes de la infelicidad, que está solícito de que le duren hasta el fin de la vida las cosas que lo deleitan. En ningún momento estará tranquilo y, por el ansia del futuro, perderá los bienes presentes de que podría disfrutar.»

-Séneca 

«A donde quiera que vayas, ahí estás”.

– Jon Kabat-Zinn

Para volver a ese estado de paz de fondo que todos poseemos es necesario tener la suficiente disciplina para controlar la mente. En el retiro de vuelta a nuestro paraíso interior es útil prestar conciencia a nuestra respiración y recordar: tranquilo esto también pasará.

Desde la sabiduría budista, el Dharma es la eternidad y lo que es eterno mientras existe en si mismo es nuestra mente, nuestra percepción, nuestra forma de ser e interpretar el mundo que nos rodea. Por eso los estoicos se dieron cuenta de la importancia del autocontrol, lo único que permanece dentro de la constante del cambio, de la impermanencia del mundo, es nuestra percepción, son nuestros pensamientos.

«Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma»

-C Jung

Según Heidegger, esta constante de existir e interpretar las manifestaciones y entes de la realidad es el DASEIN: «Ser ahí»

Es lo que hay

Como decía Krishnamurti, sólo es sagrado lo que está sucediendo, lo que es. La realidad es inmutable, nadie puede cambiarla. Si no te gusta la realidad, el que tiene que cambiar eres tú, la realidad no se va a trastocar. Cualquier razonamiento basado en fantasías irreconciliables con la realidad está condenado al fracaso, al sufrimiento.

Las personas se evaden de la realidad que no les gusta con alcohol, drogas, Netflix, entretenimientos banales, religiones y súplicas a Dios con el fin de lograr cambios. Son tres posturas infantiles que nunca van a traer paz ni felicidad. El futuro será un infierno o un paraíso dependiendo de las acciones y decisiones que tomamos en el presente. Y hay que pensarlo bien, pues la realidad no admite enfados, lamentaciones, cambios ni devoluciones.

Lo más importante es que lo más importante sea de verdad lo más importante

«Créeme, es mejor sacar las cuentas de la vida de uno que las del trigo público«

– Séneca 

¿Qué es realmente lo más importante? Esto dependerá de prioridades y contexto pero en general, estar al día de todas las noticias, saber todo del vecino, política, televisión, deportes, tiempo, moda, cine… En cambio, las relaciones interpersonales con la familia, pareja, hijos, con uno mismo, sabiduría, compresión de felicidad, vivir experiencias que aportan felicidad, en definitiva, actividades que crean valor, que suman y no restan es lo importante.

Para los estoicos lo más importante es: el control de uno mismo, la justicia, la sabiduría y el valor. Virtudes que se alcanzan con una mente racional, capaz de observarse, analizarse y tomar sus propias decisiones sin dejarse llevar por las  influencias y propensiones de su ambiente.

El trabajo de reflexión y crítica a uno mismo es algo difícil, pero sin duda alguna, es lo mejor que se puede hacer para conocerse y saber lo que es importante para cada uno y hacia dónde va su vida. 

La divinidad puso esta ley y dice: “Si quieres algo bueno, tómalo de ti mismo”.

– Epicteto

Sobre la excelencia

Somos los que hacemos día a día, de modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito”. 

-Aristoteles

“Tu inteligencia será cual la hagan tus ideas habituales«

-Marco Aurelio 

Volviendo al recurrente tema del tiempo, la importancia aquí radica en lo que hacemos con nuestro tiempo siendo los hábitos los ladrillos de cada propósito. Por ejemplo, si asociamos la felicidad a cierta meta o destino, si no ocurren ya que hay cosas que no dependen de nosotros ¿Que ocurrirá? En cambio, si entendemos que nuestro viaje de auto-superación, de ser nuestra mejor versión nunca llega, que este es un ideal, no un fin, será más fácil permanecer estable y ser feliz.

«Pero el hombre feliz es el que labra una buena fortuna; y una buena fortuna no consiste en otra cosa que en las buenas inclinaciones del alma, los buenos deseos y las buenas acciones.»

-Marco Aurelio

Lo que hace un hombre lo hace otro hombre

«No es justo suponer que si a ti te parece una cosa difícilmente realizable, sea por esto mismo imposible para todo hombre; antes bien, lo que es posible y correspondiente a un hombre, persuádete que también es asequible por ti.»

– Marco Aurelio

La cuestión es, si ellos pueden ¿yo por qué no? Considera el éxito de los demás como abundancia, como inspiración. Para ello las virtudes estoicas son: disciplina, lucidez, fortaleza, desapego, valor y sacrificio. En su vertiente negativa están los vicios o debilidades: cobardía, exceso de confianza, imprudencia, desorganización, egoísmo. El trabajo de uno mismo hacia sus virtudes ( sabiduría, buen carácter, sobriedad, bondad, justicia, honestidad, disciplina y valor) confiere a diferencia de la efímera satisfacción del dinero y bienes materiales, una recompensa o satisfacción plena y perdurable.

«Has aprendido, en cuantas cosas anduviste errado, que en ninguna parte se halla la felicidad, ni en los silogismos, ni en la riqueza, ni en la gloria, ni en el placer, ni en parte alguna. Pues entonces, ¿en qué consiste? En hacer lo que exige la naturaleza humana. ¿Y cómo se logrará? Poseyendo principios que regulen los instintos y los actos. ¿Y cuáles son estos principios? Los que deciden del bien y del mal, de modo que no se repute por bien del hombre lo que no le hace justo, moderado, decidido e independiente, ni por mal lo que no le causa efectos opuestos».

-Marco Aurelio

«Penetra en tu interior. Dentro de ti está la fuente del bien, que puede manar sin cesar, si ahondas siempre».

-Marco Aurelio

Al final lo esencial en la vida es ser una buena persona y disfrutar de las pasiones positivas para cada uno, todo lo demás carece de sentido y es una pérdida de energía. Para ello, el estoicismo propone evitar las distracciones, las emociones destructivas, influencias externas tóxicas…¿Qué es lo que sólo yo puedo hacer? ¿Cómo puedo aprovechar mejor mi limitado tiempo?

«Nunca te arrepentirás de ser buena persona»

Ganar o aprender

El fracaso no es una opción, o ganas, o aprendes de la derrota sin caer en el autoflagelamiento o conductas de penitencia y castigo hacia uno mismo. Es cierto que el estoicismo promueve la autocrítica, pero de manera constructiva. El perdonarse y no maltratarse es necesario en el camino hacia la autosuperación. Los estoicos aprovechan cada adversidad para practicar, convierten las dificultades en oportunidades sin imponer su voluntad ante el mundo, aceptando la realidad y adaptando sus acciones.

“Igual que uno disfruta mejorando su campo, otro su caballo, así yo disfruto día a día al percibir que me hago mejor.”

-Epicteto

Al implementar las doctrinas estoicas puede parecer que te vuelves más frío, arisco o depresivo. Sin embargo, esto es un error en su entendimiento, la premisa básica del estoicismo es aceptar el dolor al que estamos expuestos como seres humanos pero aplicar el conocimiento necesario y autocontrol para afrontar y superar el sufrimiento cuyo fin, en gerundio, es aprovechar la vida, es afrontar las adversidades con fortaleza, determinación y excelencia. Esta es la alegría estoica.

Aspirar a nada, a la sencillez, es tenerlo todo

«Nadie puede alcanzar todo cuanto quiere; puede, ciertamente, no desear lo que no posee, y servirse con alegría de los bienes que se le han ofrecido.»

-Séneca

El concepto de libertad financiera es relativo al termostato económico de cada persona, esto significa seguir tendencias minimalistas o aprender a vivir con poco, para que sea más fácil alcanzar dicha libertad. Por ejemplo, conseguir activos que superen unos costes de vida relativamente bajos y contentarse con todo lo que uno ya posee. Sobre todo, no complicarse la vida.

La riqueza de un hombre debe definirse según la relación de sus deseos y gastos con sus ingresos. Si se siente rico con doscientos pesos y tiene todo lo que quiere, entonces de verdad es rico”.

-John D. Rockefeller

Miedo

Los estoicos reconocen que la presencia del temor conlleva retroceso, e incapacita las futuras resoluciones, cuando entramos en pánico la razón se nubla. En suma, nuestros miedos y temores suelen ser nimiedades y frecuentemente se tiende a exagerar. Las herramientas que proponen los estoicos es mirarlo todo con perspectiva, relativismo e imaginando peores situaciones. Siendo lógicos: si algo tiene solución para qué preocuparse y si no tiene solución para qué preocuparse.

Otra herramienta muy repetida por su alusión al control mental de los estoicos es la ciudadela interior, la adquisición de fortaleza mental, de carácter, con el fin de protegernos de los estresores externos, citando a Marco Aurelio: “Las cosas por sí mismas no tienen contacto con el alma”. Aunque, cuando nos saboteamos a nosotros mismos, cuando no cumplimos con los objetivos que nos hemos fijado, o cuando dejamos que el miedo, la avaricia y la codicia nos controlen, estas pueden acabar resquebrajando el muro de nuestra ciudadela, nos exponemos al sufrimiento y actividades que nos alejan del autocontrol, del propósito de cada uno.

Esquematizando este punto, procura esforzarte en desarrollar un carácter indestructible y confianza en ti mismo.

Amor fati

«No trates de que las cosas ocurran como tú quieres; quiere, más bien, que las cosas que ocurren sean como son, y la vida transcurrirá con tranquilidad»

-Epicteto

La forma de aceptar la realidad de los estoicos puede mal-traducirse a sentarse en un banco y aceptarlo todo evitando toda reactividad. Sin embargo, esto no es lo que proponen, su visión de aceptar la realidad está enfocada a saber enfocar la atención en las cosas que están bajo nuestro control y adaptarnos evitando perder energía y tiempo con la frustración que supone negar la realidad. Ya que lo más fácil es cambiar nuestra forma de pensar.

«Quiero aprender cada día a considerar como bello lo que de necesario tienen las cosas; así seré de los que las embellecen. Amor fati… Sea este en adelante mi amor. No quiero hacer la guerra a la fealdad; tampoco quiero acusar, ni siquiera a los acusadores. ¡Que mi única negación sea apartar la mirada! ¡Y en todo y en lo más grande, yo solo quiero llegar a ser algún día un afirmador!»

-Nietzsche

Amor fati, término acuñado por Nietzsche, significa amor por el destino. Si, en el estoicismo existe la creencia del destino, un destino relacionado con las múltiples causas e interrelaciones del mundo (una gran red de tela de araña), dentro del cual tenemos el libre albedrío* de saber adaptarnos y reaccionar pero siempre desde la aceptación de lo que es. Incluso llevado al extremo, esto significa disfrutar y alegrarse por todo lo que sucede. Esta forma de entender la vida es bastante inteligente si se es capaz de llevarla a cabo. Así, difícilmente existirán las decepciones ya que nada va en contra de los deseos de uno.

*Libre albedrío las últimas investigaciones en neurociencia apuntan a que no existe el libre albedrío, debido a que nuestra fisiología y estructura cerebral interfiere continuamente en nuestra toma de decisiones.

Creo que la idea de destino que se comunica en el estoicismo se entiende muy bien en la escena de la película el curioso caso de Benjamín Button:

«Si alguna cosa exterior te contrista, no es ella la que te conturba, sino el juicio que te formas acerca de la misma; pero en tu mano tienes el abolir este juicio al instante».

-Marco Aurelio

Es frecuente empezar un hilo de quejas y recriminaciones ante los cambios que surgen en la vida, este hecho significa que estamos empezando un enfrentamiento con lo que es, un hecho que suma cero, no tienes poder de decisión o control sobre ellos, acéptalo y fluye con la permanencia del cambio.

«Nunca te quejes, nunca des explicaciones«

-Marco Aurelio

El caramelo amargo de la esperanza y el apego

Tener proyecciones o esperanza y miedo por el futuro, es vivir en contra del momento presente, es rechazar la realidad, es rechazar la vida, es no darse cuenta de todo lo que sucede en el presente, es adelantar el anhelo y las preocupaciones. El ser humano sufre más por lo que se imagina que por lo que es»). Y así en parte, es como pasa el tiempo sintiendo que no está siendo aprovechado.

«Si dejas de esperar, dejarás de temer” 

-Hecatón

Otra de las causas de infelicidad es el apego, sobre todo hacia cosas que no dependen de uno mismo. Volviendo a la constante del cambio, resulta inútil sentirnos apegados a algo que cambia, bajo este paradigma se podría afirmar que la efimeridad de la vida consiste en crear castillos de arena a sabiendas de que el mar acabará llevándoselo. En contraste al cambio constante, existen ciertos elementos los cuales tienen carácter de permanencia como la libertad de pensamiento y reacción, nuestro albedrío como denominan los estoicos, cuyas capacidades son la aceptación, la resiliencia y la adaptación a todo lo que sucede.

«Mi fórmula para expresar la grandeza en el hombre se reduce al deseo de que nada sea distinto con respecto a lo que es o ha sido; ni en el pasado, ni en el futuro ni en la eternidad. No sólo hablo de soportar lo necesario, sino de no disimularlo e incluso amarlo con creces.»

-Nietszche

Memento Mori

-Si fueras a morir esta semana. ¿En qué gastarías tu tiempo?

Vivir aprovechando la vida resguarda de la necesidad del tiempo. En otras palabras, esto es vivir poniendo continuamente en regla los asuntos con las personas importantes que nos rodean, evitando perder el tiempo en discusiones y peleas insignificantes, agradeciendo y recordando el amor por nuestros cercanos. Básicamente como un soldado antes de partir que quiere ordenar sus asuntos.

«Es mejor vencer a la angustia que engañarla.«

-Séneca

Frente al dolor que sufrimos al perder a personas queridas, el estoicismo plantea que buscar la distracción aunque parezca una buena intención, está bien aventuranza es equivocada. Lo que se debe hacer es enfrentar el dolor, aceptarlo, procesarlo con el fin de manejar dichas emociones de cara a superar el sufrimiento en el largo plazo mediante la compresión de que la vida tiene partes dolorosas y considerar lo positivo que uno ya posee.

Recordando a Jordan B. Peterson: » Se la persona en el funeral de su padre, en la que todos pueden confiar» 

En la naturaleza no existe el vacío, la inexperiencia o la no conciencia, desde el punto de vista subatómico es el observador quien determina la onda-partícula, de aquí se puede relacionar con lo que ocurre al dormir, donde perdemos la conciencia de nuestra existencia donde no hay presencia consciente. Así pues, el miedo a la muerte desaparece, al ser algo cotidiano y con ella todos nuestros miedos y preocupaciones desaparecen. 

Que Memento Mori sea el aliciente para un Carpe Diem dotado de sentido, propósito, sabiduría, progreso, aceptación y presencia consciente allí donde estemos.

«Si voy a morir, moriré cuando llegue el momento. Como me parece que aún no es la hora, comeré, porque tengo hambre«

-Epicteto

«Uno ha de descubrir por sí mismo qué significa morir. Entonces no hay miedo, entonces cada día es un nuevo día de modo que la mente y los ojos vean la vida como algo totalmente nuevo. Eso es eternidad. Es la cualidad de la mente que ha dado con este estado intemporal porque supo qué significa morir cotidianamente para todo cuanto estuvo acumulando durante el día.»Retiro

Brevedad de la vida

El valor del tiempo es inmesurable, nunca se recupera, los minutos que perdemos o cambiamos por dinero son minutos de nuestra vida que nunca van a volver, se pierde la vida continuamente. Por ello, es prioridad darse cuenta de esta máxima para aprovechar el tiempo de vida en las cosas que nos aportan coherencia, propósito y felicidad. No ignores que estás muriendo constantemente. 

«Que nadie me robe ningún día, pues no me va a devolver nada que merezca tanto gasto»

-Séneca

Debemos ser codiciosos con nuestro tiempo, pues este es nuestro bien más preciado, el cual no podemos controlar, tan solo limitarnos a ser feliz en el, aprovechandolo con propósito y sentido. Razón de más, para saber proteger nuestro tiempo y espacio personal frente a obligaciones insignificantes o frente a personas tóxicas.

“Larga es la vida, si la sabemos aprovechar”

-Séneca

En definitiva, por repetitivo que haya resultado, hay que esforzarse por valorar y aprovechar el tiempo, sin caer en el vacío nihilista y creando carácter para huir de la ansiedad, frustración, depresión, apatía y disgusto.

«No tenemos escaso tiempo, sino que perdemos mucho. Nuestra vida es suficientemente larga y se nos ha dado en abundancia para la realización de las más altas empresas, si se invierte bien toda entera; pero en cuanto se disipa a través del lujo y la apatía, en cuanto no se dedica a nada bueno, cuando por fin nos reclama nuestro último trance nos percatamos de que ya ha transcurrido la vida que no comprendimos que corría. Así es: no recibimos una vida corta, sino que nos la hacemos».

-Séneca

Cita final

«Hay tres tópicos en los que ha de ejercitarse el que haya de ser bueno y honrado: el relativo a los deseos y los rechazos, para que ni se vea frustrado en sus deseos ni vaya a caer en lo que aborrece; el relativo a los impulsos y repulsiones y, sencillamente, al deber, para que actúe en orden, con buen sentido, sin descuido; el tercero es el relativo a la infalibilidad y a la prudencia y, en general, el relativo a los asentimientos. De ellos el más importante y el que más urge es el relativo a las pasiones. Pues la pasión nace no de otro modo, sino al frustrarse el deseo o al ir a caer en lo que se aborrece.»

-Epicteto
Imagen sacada del susodicho libro

Tomar conciencia de los valores de uno mismo y vivir acorde a ellos

Para terminar me gustaría comentar que el gran cambio para conseguir coherencia y felicidad en nuestra vida es estrechar el camino entre lo que crees y lo que vives, para ello, es conveniente preguntarse:

Realmente qué es aquello en lo que crees. Y ver si realmente eso en lo que crees lo estás viviendo. Una vez observado esto, es ver la distancia que hay entre lo que crees y lo que vives.

«Coherencia en el camino de la felicidad es seguir un propósito acordé a la propia naturaleza interior de una persona armonizando su conciencia con el exterior, para ello, es necesaria la excelencia diaria esta es la esencia de una persona: ser hacer tener, donde la emoción pensamiento y la acción están en concordancia»

-Inspirado en el Arete de Aristoteles

En mi opinión

Tras todo lo expuesto, y aunque resulte repetitivo, me gustaría concluir con mi forma de entender la felicidad. La felicidad lo es todo, es un estado por defecto, con esto quiero decir que felicidad engloba tanto emociones de tristeza, de miedo, de pánico, como de alegría, vitalidad, entusiasmo. Ya que la felicidad cursa silenciosamente desde un estado del ser, un estado de silencio, de estabilidad mental, de paz interior. Es decir, lo importante es ser capaz de tomar perspectiva dentro de uno mismo para darse cuenta de lo que está sucediendo en la mente de cada uno, entendiendo que, esas emociones son originarias e influenciables por el entorno. En otras palabras, saber diferenciarse en la propia mente.

Por ello, la felicidad no es un fin, no es un destino, es un camino, es un proceso cuyo aprendizaje pasa por saber darse cuenta de la paz, de la tranquilidad o quietud interior. En suma a todas las emociones que siempre acaban pasando, la constante es una profunda estabilidad mental. Una vez entendido esto, da igual lo que ocurra, da igual donde estés, da igual la riqueza o la pobreza, da igual todo, porque existe la capacidad de estar en paz con uno mismo, existe la permanencia de aceptar todo en el constante cambio y ser feliz.

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