12 reglas para vivir

12 reglas para vivir por Jordan B. Peterson

El gran libro 12 reglas para vivir por Jordan B. Peterson, sin duda, es un básico. Aquí os quiero rescatar lo que más me ha gustado de cada regla. Recomiendo su lectura y espero que os sirva de utilidad la información aquí recabada.

Índice

●1.- Enderézate y mantén los hombros hacia atrás
●2.- Trátate a ti mismo como si fueras alguien que depende de ti
●3.- Traba amistad con aquellas personas que quieran lo mejor para ti
●4 .- No te compares con otro, compárate con quién eras tú antes
●5.- No permitas que te hagan las cosas que detestas
●6.- Antes de criticar a alguien asegúrate de tener tu vida en perfecto orden
●7.- Dedica tus esfuerzos hacer cosas con significado, no en lo que más te convenga
●8.- Di la verdad o por lo menos no mientas
●9.- Dar por hecho que la persona a la que escuchas puede saber algo que tú no sabes
●10.- A la hora de hablar exprésate con precisión
●11.- Deja en paz a los chavales que montan en monopatín
●12.- Si te encuentras un gato o un perro por la calle acaricialo
●Resumen-Conclusión de “12 Reglas para vivir” por Jordan B. Peterson

Introducción

Los objetivos, sistemas de valores, principios, metas, pasiones… permiten a las personas actuar hacia hechos medibles. Así, a largo plazo, un objetivo concede emociones positivas; en cambio, la ausencia total de objetivos, significa ausencia de progreso. Y la ausencia de este valor implica fácilmente ausencia de felicidad. En definitiva, la ausencia de significado conlleva desesperación y falta de progreso.

Contra el dilema de conflicto y el nihilismo psico-social

Para evitar caer presa del aburrimiento, de la carencia de significado vital, se necesita desarrollar la voluntad del ser, la responsabilidad de cada individuo de asumir su carga, decir la verdad, arreglar lo que está estropeado. Así como destruir las creencias y pensamientos que llevan al caos, al estado mental de la angustia existencial y debilidad de un individuo desorientado, desarraigado y sin objetivos.

En otras palabras, la intención del individuo es buscar el ser el héroe de su propia película, tomar la decisión de tener una vida llena de significado.

Las 12 Reglas para vivir


1.- Enderézate y mantén los hombros hacia atrás

La fisiología de los sistemas vivos es regida por los ritmos circadianos, funcionando así todo el metabolismo en armonía. Los hábitos y rutinas que repetimos día a día condiciona los ritmos de nuestro cuerpo, y el cuerpo aprovecha esto para adaptarse y funcionar de manera más automatizada y sencilla. Es necesario llevar una vida ordenada ya que, no se puede tratar la ansiedad o la depresión en personas con rutinas imprevisibles.

La ansiedad inclina al individuo a salir huyendo, esto genera más ansiedad, empequeñece al individuo y aumenta la percepción del mundo como un lugar peligroso. La habilidad de enfrentar las agresiones, reduce el recurso de utilizar la violencia o huida, es decir, si cuando el ciclo de opresión empieza decides decir no, de manera contundente, la posibilidades de acción del opresor se reducen considerablemente, y al revés. Cuando existe una incapacidad a decir que no, a enfrentar las situaciones, se le da espacio al opresor y aumentan sus fuerzas.

Actitud y PNL

Ser un perdedor o no, es cuestión de decisión y actitud, es decir, puedes ser un perdedor gracias a que has desarrollado malas costumbres (con unas pocas basta). Estas cambian tu entorno, te arrastran y te asignan un estatus inferior en algún lugar de tu cerebro donde subyace la sumisión, victimismo e indefensión aprendida. De modo que puedes cambiar tu entorno o la manera en la que reaccionas, mediante feedbacks positivos, que te potencien y alejen del pesimismo. Esta es una lección optimista de la ley de Price y la ley de Pareto, es decir, el efecto bola de nieve que se da cuando empieza la acción.

Una forma de acondicionar estos potencionamientos es mediante el lenguaje corporal y mental, hablarnos positivamente, elogiarnos, sonreir, llevar los hombros hacia atrás o por el contrario fruncir el ceño, gestos de tristeza, hombros decaídos… todos ellos tienen la capacidad de amplificar o atenuar nuestras emociones.

Es decir, nuestros gestos y expresiones corporales mandan mensajes a nuestra mente incurriendo en diferentes sensaciones. Si te encoges, arqueas los hombros transmites la sensación de que eres débil, insignificante, derrotado e inútil, y el subconsciente de alguien puede percibirlo amplificando tu debilidad. Si te comportas como alguien derrotado y sin confianza te trataran así, pero, si comienzas a erguirte, echar los hombros hacia atrás, te mirarán de manera distinta.

Erguirse y echar los hombros hacia atrás significa aceptar la responsabilidad y la carga del ser, enfrentar de forma voluntaria las dificultades en vez de prepararte para una hecatombe. Asumes el desafío, ves el tesoro que aguarda el dragón. No te derrumbas horrorizado cuando el dragón se expone ante ti, das un paso hacia delante en la jerarquía de dominación, defiendes tu territorio. Así te permites expandirte, transformarte y reestructurar tu mente.

Significa que adquieres voluntariamente el compromiso de sacrificarte para crear una realidad significativa. Así que, echa los hombros para atrás, cabeza bien alta, no te sabotees, di lo que piensas, cumple lo que te dices, atrévete a ser alguien peligroso (sin faltar el respeto).

2.- Trátate a ti mismo como si fueras alguien que depende de ti

Sabemos lo que lo sabemos pero no sabemos que lo sabemos, (menudo trabalenguas). Es decir, nos sentimos identificados con la narrativa en las películas, ya que en ellas se muestran el orden y el caos, el mundo y el inframundo, lo conocido y lo desconocido, todos hemos estado en ambos lugares. Esta dualidad es el equilibrio, es el orden y la seguridad que nos aporta el enfrentar el caos mientras crecemos, se nos revela algo fascinante lleno de significado. Aquí está la reacción de nuestro ser que garantiza expansión del espacio personal, social y natural donde hay que estar con todos los sentidos.

Sin embargo el orden de forma continuada no es una constante, porque aparecen nuevos hechos importantes que quedan por aprender. El caos puede ser abrumador y nadie puede soportarlo de manera indefinida, por ello mientras se aprende sobre los nuevos hechos, debe existir permanencia en las circunstancias que ya se dominan. De esta forma se puede mantener el control con cierta alerta, el punto de “flow” donde encuentras algo nuevo que dominar y mejorar, aquí radica el significado.

¿Como podriamos obtener todo nuestro potencial sin peligros, desafíos? ¿Qué niveles de aburrimiento, inutilidad, insignificancia alcanzamos? Ya no existirían razones para mantener nuestra atención

¿Por qué las personas compran medicamentos  para sus perros y los cuidan con todo el cariño? Porque se conocen mejor que nadie, saben sus defectos, sus oscuros secretos, carencias, nadie tiene más razones que la persona en cuestión para despreciarse a sí misma, así que, un inofensivo, inocente e inconsciente perro es más digno de atención.

Responsabilidad de autoconcepto

Carl Jung comentaba que hacer a los demás lo mismo que te gustaría que te hicieran, o querer al prójimo como a ti mismo, es lo principal, pero, esto no tiene que ver con la obligación moral de ser la pareja, familiar o amigo de alguien, tiene que ver con la obligación moral de ser firme defendiendo lo que te importa, para evitar ser un esclavo y la otra persona un tirano. 

Tienes la obligación de cuidarte, ayudarte, ser amable contigo mismo y respetarte, eres importante para ti y para otras personas. Trátate como alguien a quien tienes la responsabilidad vital de ayudarte para conseguir lo que es bueno para ti.

Tienes que visualizar el futuro y pensar cómo pueden proyectarte los cambios de hoy, mañana cuáles te convertirán en más productivo y útil asumiendo las consecuencias, que tienes que hacer para mejorar tu salud, conocimiento y fortalecer tu cuerpo. Debes conocer dónde estás para visualizar tu futuro, debes saber quien eres, con qué habilidades cuentas y compensar las carencias o limitaciones para poder restringir el poder del caos en tu vida. Tienes que tener la disciplina de cuidarte y mantener las promesas que te haces, recompensarte para poder confiar en ti y mantener tu propia motivación. Debes comprometerte contigo mismo para convertirte en una buena persona, debes defenderte cuando los demás intentan aprovecharse de ti.

En resumen: define quien eres, crea tu destino y expresa tu ser. En palabras de Nietzsche: “Quien tiene un porqué para vivir encontrará casi siempre el cómo”.

3.- Traba amistad con aquellas personas que quieran lo mejor para ti

La no acción puede implicar fracaso, es decir, la falta de explicación, el no pensar, no hacer nada, dejar para mañana lo de hoy, conlleva el axfisio de nuestro futuro. Por otro lado, para conseguir el éxito se necesita el misterio de la virtud, se necesita del fracaso continuado. Sin embargo solo son necesarias unas pocas malas costumbres para que el fracaso empiece a brillar. La motivación para el cambio proviene desde el interior de la persona. Carl Rogers pensaba que era imposible convencer a una persona para que cambiara a mejor.

Suena lógico pero ¿por qué si tienes un amigo que no se lo recomendarías a tu hermana, padre o hijo, sigues teniéndolo tú? Debes rodearte de personas que deseen lo mejor para ti, ya que somos el promedio de las 5 personas con las que nos rodeamos. Estas  personas deben procurar mejorar tu vida, apoyar tus aspiraciones, no tolerar tu cinismo ni tu destrucción, y reforzar tu actitud para resolver conflictos.

4 .- No te compares con otro, compárate con quién eras tú antes

Nuestra voz interior no es fácil de domar y callar, continuamente puede estar criticándonos, rumiando y desestabilizando nuestra atención. Puede que pienses que te sale todo mal, que tienes mala suerte. Puede que la culpa sea tuya, si tu voz interior cuestiona todo lo que haces, critica tus esfuerzos, tu vida… cayendo en el confuso mantra nihilista de que todo es irrelevante ya que siempre habrá alguien mejor que tú. Esto no es una reflexión crítica del ser, sino una estratagema de la mente racional. Por ello deberías dejar de escuchar esta voz y prestar atención a las cosas que son importantes: Carrera, amigos, familia, proyectos personales, deportivos, actividades lúdicas, artísticas…

Deberías crear juicios de tu vida en base a todas las actividades en las que te ves involucrado, en unas serás más fuerte que otras, ya que si eres bueno en todas quizás no estás haciendo nada nuevo o complicado, no estás perdiendo, ni estás creciendo, y crecer es la forma más importante de ganar.

Lo que otorga significado a la vida es el hecho de crearnos como individualidad y afrontar la carga y responsabilidad de nuestro entorno. Es decir, cuando somos jóvenes necesitamos compararnos con alguien con alguna característica particular, puesto que no tenemos conocimientos. Pero al crecer adquirimos conocimientos y nos diferenciamos más como individuos.

“Nosce te ipsum” Conócete a ti mismo – Sócrates 

Tienes la obligación moral de identificar tu forma, tu naturaleza, tu forma de ser, la relación que tienes contigo mismo. Cómo disfrutas, cómo te recompensas, cómo te tratas en relación a las adversidades de la vida cotidiana y cómo o con quién desahogas tu frustración… Deberías incentivarte con actividades productivas para ello, te preguntas ¿qué es lo que quieres? ¿Eres justo contigo mismo? O por el contrario te esclavizas, tiranizas y saboteas. En todos los aspectos de tu vida eres tú quien decide cuánto tiempo dedicarle a las diferentes actividades, eres tú quien decide o renuncia a qué aspirar.

Recuerda tener un estado mental saludable, cumplir las promesas que te haces, y una vez hechas recompensarte como es debido. Debes ser un buen empleado y un mejor jefe. Puede que parezca una tontería pero las pequeñas recompensas que te das a cambio de lo que has decido a hacer, de manera continuada, se denomina en palabras de Einstein, la fuerza más poderosa del universo: El interés compuesto, un pequeño hábito todos los días acaba siendo algo abismal al cabo de los años. Ahora es el momento de determinar dónde quieres estar en unos años y empezar de inmediato con pequeñas acciones que te proyecten. Gracias a que lo que te propones determina lo que ves. Otra vez, lo que te propones determina lo que ves independientemente de su carga positiva o negativa. 

Los pensamientos suicidas, depresión, tristeza, resignación, indefensión, cuando todo va mal y “ la vida es una mierda”, independientemente de la crisis existencial que te haya hecho dilucidar tal afirmación o cobardía, lo oportuno es tomar perspectiva y observar que la vida no tiene el problema lo tienes tú. Puede que no te vaya bien porque no tienes el conocimiento suficiente, necesites una remodelación de tus principios y valores, puede que tus deseos y forma de ver la vida sea tan cerrada que no puedas ver la realidad, recordando a Nietzsche “la fortaleza del hombre se mide por la cantidad de verdad que puede soportar”. Bajo mi punto de vista, cuanto más conocimiento tengamos mayor probabilidad de soportar la realidad tendremos. Debes profundizar en ti mismo, debes trazar un plan diferente para satisfacer tus ambiciones, y eliminar de tu vida el resentimiento que llevas.

Cómo mejorar tu vida

Para empezar a mejorar tu vida no puedes engañarte, es complicado evadir los patrones mentales que llevas años arrastrando. Para ello, debes reformar tu mente, replantear que para adquirir una mejor situación debes cambiar tu mente, dejarla mejor que antes. Mejorar tu vida es asumir tu responsabilidad, es esfuerzo y cuidado continuado. Es salir del dolor, de la arrogancia, del engaño y del resentimiento.

Una vez tomada la decisión, en nuestra mente aparece nueva información que antes estaba oculta porque no nos resultaba interesante, en otras palabras, cuando te compras un coche rojo de una determinada marca, te das cuenta de que tu mismo coche lo llevan más personas, o cuando tienes niños solo ves parejas con niños… No es nada raro, nuestro cerebro es un ordenador que procesa información, si cambias tu atención, cambias tu entorno. La auto-proposición de algo superior, directa e indirectamente, estaremos contribuyendo a que nuestra vida sea mejor.

“Tenemos que ser conscientes de nuestros deseos, articularlos, priorizarlos y organizarlos en jerarquías, de esta forma los sofisticamos y conseguimos que interactúen entre ellos” – Jordan B. Peterson.

Presta atención a los pensamientos rumiativos que tienes, busca tanto a nivel psicológico como físico qué te molesta o preocupa. Pregúntate ¿qué es lo que te molesta, cómo podrías arreglarlo y si estás dispuesto al sacrificio que conlleva arreglarlo? ¿Cómo podrías mejorar un poco tu vida? Huye de los totalitarismos, todo suele ser una escala de grises. Fija mientras tanto la mirada en lo que mejore tu forma de ser, en tus objetivos, establece un orden, hay que saber que todo tiene un coste. Como dice el refranero español : “Quien algo quiere algo le cuesta”. Hay que mejorar lo mejor. (Esta última frase me ha quedado muy Kaizen) .

Aquí y ahora

“Por tanto no os agobiéis por el mañana porque el mañana traerá su propio agobio a cada día le va hasta su desgracia” -Mateo 6:25

Presta gran atención al día de hoy, vive en el presente, preocúpate solo de lo que tienes en cada momento, no caigas en el mono incesante de la mente que se preocupa por el futuro. Es más, recuerda que el hombre sufre más por lo que se imagina que por lo que es. Toma la decisión de actuar en relación a tus valores, principios, verdad y objetivos ya fijados, estando dispuesto a sacrificar lo que sea necesario para alcanzar tus metas, objetivos… encaminados hacia el bien, hacia la virtud.

No seas un tirano, di la verdad, ya no sientes frustración ni envidia porque tienes suficientes objetivos realistas, estás descubriendo quién eres y qué estás dispuesto a hacer para cumplir tus objetivos, para solucionar tus problemas personales. Todo lo que hagan los demás carece de relevancia, ya no te importa tanto porque tú tienes mucho trabajo por hacer.

5.- No permitas que te hagan las cosas que detestas

La violencia es la opción por defecto del ser humano, es lo fácil, la paz es lo misterioso, que las personas sufran ansiedad no es un misterio, lo difícil es conseguir tranquilidad y quietud, ya que en la vida estamos expuestos a miles de millones de probabilidades de posibles resultados, caminos y consecuencias, no podemos tener el control y tendríamos que estar atónitos por ello, pero no lo estamos.

En la actuación de la balanza del bien y el mal, disponemos de reglas y disciplina necesarias para el desarrollo del individuo, estableciendo el orden que nos aleja del caos, de la incertidumbre donde aparece la ansiedad, desesperanza y la depresión. En definitiva, no hay mayor regalo que la auto-responsabilidad.

6.- Antes de criticar a alguien asegúrate de tener tu vida en perfecto orden

Dentro de cualquier tipo de sufrimiento generar una sensación nihilista no es lo correcto. Nietzsche decía que los hombres que sufren a diario pueden propagar su mal hacia los demás o, por el contrario, experimentar el sufrimiento para hacerse más fuertes descubriendo el bien: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”

Se torna aquí importante la decisión individual de cada persona para cambiar su vida en vez de culpabilizar al destino. Para entender esto es necesario ejemplificarlo: Un huracán es un fenómeno atmosférico a día de hoy cuantificable y predecible, por eso tenemos la responsabilidad de prepararnos frente a su destrucción, en vez de omitir y no hacer nada, porque el precio a pagar sería muy alto. En otras palabras, debes responsabilizarte de tus acciones, de tus propios errores, en vez de considerar la realidad como injusta, defectuosa, aumentando así tu resentimiento, deseos de venganza. Siguiendo este camino te conviertes en una persona tóxica.

Limpia tu vida

Para llevar a cabo la responsabilidad de tu vida empieza a pequeña escala. ¿Estás aprovechando o creando oportunidades? ¿Estás siendo el mejor en tu trabajo, en tus objetivos, en tus relaciones personales? ¿Tienes hábitos que destruyen o construyen tu salud y bienestar? ¿Estás asumiendo tus responsabilidades? ¿Estás omitiendo las cosas que sabes que deberías hacer para mejorarte a ti y a lo que te rodea?

Elimina los hábitos nocivos, implementa hábitos constructivos, deja de hablarte con una connotación negativa, di solo lo que te hace más fuerte, juzga solo tus actos, confia en ti mismo, deja de comulgar con lo socialmente establecido si encuentras que es erróneo o negativo para ti. Aprovecha la sabiduría de tu cultura ya que la vida es corta y no hay tiempo para descubrirlo todo, la sabiduría del pasado consiguió grandes obsequios, úsala a tu favor.

Simplifica tu vida, no te la compliques de manera innecesaria. Tendrás que lidiar con muchos infortunios en tu vida, al fin y al cabo la vida no es justa, ni injusta, la vida es como es, es cuestión de afrontar cada obstáculo lejos de sentimientos como la amargura, tristeza y engaño, en cambio, deben ser afrontados como oportunidad, cambio, mejora y reto.

Así comprobarás que eres más fuerte de lo que crees, asumirás todos los infortunios que trae la vida, hasta los inevitables, aun recibiéndolos de manera trágica no se convertirán en un infierno, en una indefensión aprendida. No experimentarás ansiedad, depresión, rabia o tristeza. Te convertirás en una fuerza invencible a favor de la verdad.

7.-  Dedica tus esfuerzos hacer cosas con significado, no en lo que más te convenga

La vida no es justa, la vida es dolor, esto es innegable, en cambio, el sufrimiento es una elección. Sin la elección de realizar sacrificios hoy encaminados hacia unos objetivos futuros que te convierten día a día en un experto en dicha materia, no obtendríamos significado. Es decir, los individuos que triunfan son los que aceptan la negociación de sacrificar su presente en pos de su futuro, e indirectamente las cosas les van mejor.

Cuando las circunstancias se tornan negativas es importante observar que la causa no es el mundo, sino es la visión subjetiva de cada individuo quien realiza el juicio y clasifica las circunstancias. Revisa tus valores y creencias, lo que supones que es o debería ser,  lo que te dices que es intolerable… puede que estés equivocado y esto suponga trabas al cambio en aquello que quieres ser.

Vive acorde a tu conciencia, ten convicción, seguridad, concéntrate en tu propia estabilidad, si vives de manera honrada hacia tu persona encontrarás significado y sentido. Debes ser consciente de tu vulnerabilidad y de la vulnerabilidad de los demás. Así, observarás las torturas que se ejerce de forma voluntaria a los demás y también a nosotros mismos.

Atención constante, sin juicios, sin barreras, según el Tao Te King el que fracasa se aferra a lo perdido, el sabio no hace y no fracasa, no se aferra y no pierde.

“Ningún árbol puede llegar hasta el cielo a menos que sus raíces lleguen al infierno” – Carl Jung 

Uno de los conceptos fundamentales de Nietzsche es la muerte de Dios para responsabilizar al ser humano como dueño total de su vida, principios, valores… Sin embargo bajo el descubrimiento de Carl Jung, el cual trata que el ser humano no puede desarrollar nuevos valores a menos que estos resurjan desde el interior de cada uno, es decir, la persona necesita descubrir su propia naturaleza, aceptarla para poder así cambiar su vida. ¿Que podríamos llegar a ser si supiéramos quienes somos de verdad?

Es importante un ejercicio de reflexión introspectiva para conocer nuestra naturaleza. La disciplina y la visión de sacrificio del presente por un mejor futuro puede cambiar la realidad a tu beneficio. Contemplar la armonía que da significado a tu vida es estar en lo que deseas, es el equilibrio entre el caos y la disciplina del orden, cuya finalidad es generar un camino de abundancia en el entorno donde vives.

8.- Di la verdad o por lo menos no mientas

Se honesto contigo mismo, si le dices no a tu jefe, a tu mujer o a tu amigo cuando hay que decir que no, aumentas tu carácter, pero, si al contrario dices sí cuando quieres decir no, te estás traicionando, estás escenificando una mentira, estás debilitando tu carácter; y con un carácter débil estás sujeto a todo tipo de tiranías que inevitablemente surgen.

Debes realizar un ejercicio de observación propia, siempre que consigas o no un resultado previo a uno de tus objetivos debes pensar de manera auténtica: No he obtenido lo que quería en base a una mala estrategia, planificación o ejecución de mis actos, aun estoy a tiempo de cambiar y aprender nuevas cosas para conseguir lo propuesto.

Obtener la mejor versión de uno mismo implica sacrificar la versión actual, asumir la responsabilidad, alejarnos de la totalidad del ser: “Es que soy así” y empezar con la acción. Asumir la decisión de que nunca podremos asegurar las mejores pautas o herramientas encaminadas a un objetivo, es decir, la acción prevalece a la perfección. Debemos tener una misión, un destino, un punto de inflexión que compare el presente con un marco de actuación hacia el futuro, debemos poder evaluar nuestro progreso para así convertir el proceso en algo emocionante (“motion create emotion”), reduciendo así la ansiedad provocada por no tener ningún objetivo, el desasosiego que provoca la falta de planificación, evitar la sensación de no aprovechar el tiempo con el “rápido” pasar de los años: 

“Los objetivos no sólo son necesarios para motivarnos. Son esenciales para mantenernos vivos.” – Robert H. Schuller.

La capacidad de soportar y aceptar la información de índole negativo, irritable y que nos desestabiliza es el concepto que radica en las enseñanzas de Nietzsche: “El valor de un hombre lo determina la cantidad de verdad que puede tolerar”. Determina tus ambiciones, estas deben estar relacionadas con el desarrollo del carácter en vez del estatus y el poder.

El contexto de la verdad

Las circunstancias de tu vida determinan tu verdad, entiende tu modo de ver las cosas, exprésate con claridad, articulando muy bien tus palabras tanto en el diálogo mental como el externo hacia los demás, serás más honesto, tendrás mayor seguridad y confianza. Si tu vida no es como quieres que sea, di la verdad, si te apegas radicalmente a una filosofía, si te regodeas en el nihilismo, di la verdad.

9.- Dar por hecho que la persona a la que escuchas puede saber algo que tú no sabes

Cuidado con los consejos. Cuando pides consejo permites que la otra persona se regodee en su “superioridad intelectual”, en el fin último, si no fuera por tu ignorancia no tendrías que pedir consejos. Por otro lado, conversar es escuchar y hablar, sobre todo escuchar. Es increíble cuando prestas auténtica atención a lo que te cuentan las personas. Puede que te cuenten su problema e incluso puede que te sirva para arreglar un problema tuyo.

Cuando percibes que tu forma de pensar no es la adecuada, necesitas a una persona que te escuche, al escucharte pone en tela de juicio tus palabras, es a la vez colaborador y oponente, inconscientemente sin mencionar palabras la persona que escucha representa la sabiduría popular. Aunque no siempre tenga razón, la mayoría de las veces sí que está en lo cierto. Esto puede servirte para no darte contra un muro continuamente, habla y escucha a los demás, no seas un tonto motivado.

Según Carl Rogers si entras en la perspectiva opuesta de con quien estás conversando, es algo extremadamente difícil, puesto que supone la gran empatía de sentir y ver como la otra persona. Así, puedes sentir el cambio, puedes verte influenciado por la personalidad de la otra persona, puede que aprendas algo. Mientras en el transcurso de la conversación refuerzas tus argumentos, no tienes que degenerar o atacar los argumentos de la otra persona sino que, los utilizas asertivamente llegando a conectar profundamente. 

La sacerdotisa de Delfos describió a Sócrates como la persona más sabia del mundo, en base a su frase: “Solo sé que no se nada”. En resumen, escúchate a ti, escucha a los demás, aumenta tu sabiduría, puesto que la búsqueda constante de conocimiento es la forma más elevada de sabiduría.

10.- A la hora de hablar exprésate con precisión

Los problemas que aparecen de repente siempre han estado ahí, solo que no nos molestamos en verlos adecuadamente, o los ignorábamos consciente o inconscientemente. Vamos ignorandolos y se acumulan para que justo en el momento más inoportuno aparezcan y nos demos cuenta de su existencia. Al contrario de esta no acción, si fijamos con atención nuestros objetivos, si contamos con un propósito específico, podemos protegernos.

Nunca menosprecies el poder destructivo de los pecados de omisión

Los dragones existen y van creciendo poco a poco a medida que escondemos todo lo que no está en orden debajo de la alfombra. Para poder hacer frente a esta situación necesitas poder hacer frente al dragón, necesitas prestar atención a los problemas. Necesitas clasificar con precisión los problemas para así, una vez afrontados y resueltos, poder recoger el tesoro que aguarda el dragón, en este caso, el crecimiento personal.

Para fracasar simplemente basta con unas pocas malas costumbres o más simple aún, no hacer nada. Esto conlleva no buscar la paz, no defender tu verdad, no asumir la carga y responsabilidad del ser, no enfrentarse a los problemas, no contribuir al orden de tu vida, es abrir la puerta al caos.

Piensa con precisión. Especificar el problema determina mejor su solución, especificar el problema quiere decir aceptar su existencia. Las palabras dan forma y confianza, permiten fijar objetivos para direccionarnos hacia soluciones. En cambio, si hablamos sin precisión, se mantiene la indefinición, no podemos fijar una dirección y nos vemos sumergidos en la incertidumbre, en la ansiedad, nos quedamos estancados.

La claridad a la hora de pensar es una característica básica a la hora de establecer nuevos objetivos, lo que pensamos nos moldea e influencia, hace que carguemos positivamente o negativamente a la realidad. Un pensamiento claro simplifica las percepciones de la realidad, aumentando el bienestar mental aún en convivencia con los diferentes problemas que atañen a la vida.

Introspección

Tienes que enfrentar al dragón, tienes que hablarte con precisión y honestidad, tienes que determinar qué acciones del pasado te han llevado donde estás ahora y qué acciones puedes hacer ahora para tener un futuro de mayor prosperidad. Tienes que averiguar dónde has estado y donde quieres ir en tu vida, ya que si no lo haces puedes ir a cualquier parte y cualquier parte son demasiados lugares. O peor aún, puede que otros decidan por ti. 

Debes tener una dirección en tu vida, porque si avanzas sin rumbo, conseguirás decepcionarte y frustraste, serás una persona ansiosa, infeliz, alguien complicado con quien llevarse bien. Di lo que quieres decir para descubrir de verdad que es lo que quieres. Después pon acción, observa tus errores y corrígelos, así descubrirás el significado de tu vida, avanzarás y te alejarás del caos.

11.- Deja en paz a los chavales que montan en monopatín

Ponernos en situaciones incómodas nos permite seguir creciendo, cuando algo es seguro inconscientemente encontramos la forma de hacerlo más peligroso. Preferimos vivir al límite, donde experimentamos la confianza creada con la experiencia, es decir, enfrentarnos al caos nos ayuda a desarrollarnos. Para ello mantenemos el trabajo pertinente para optimizar nuestro futuro. Al contrario, sin trabajo empezamos a estar perezosos, descuidados, si se nos sobreprotege seguramente fracasaremos con el mínimo ápice de peligro que inevitablemente acaba surgiendo en la vida.

Personas con una actitud compasiva, sumisa, contraria al conflicto, dejan la puerta abierta a ser pisoteados por la tiranía de otras personas. Tras ello, estas personas sienten rencor y resentimiento, debido al sacrifico que hacen por los demás y el tipo de trato que reciben. Así aumenta su indecisión, su dependencia, su facilidad a desestabilizarse, se muestran asustados, pasivos, quedan expuestos en mayor medida al caos. Ya sabes lo que hacer para evitar esto, háblate bien, prioriza tu felicidad, necesitas estar bien tú primero para poder ayudar a los demás, aprende a decir no.

12.- Si te encuentras un gato o un perro por la calle acaricialo

¿Cómo puedes ser capaz de hacer frente el día a día cuando has sido sacudido por una gran catástrofe en tu vida? Debes reservarte un tiempo para dialogar y discernir sobre esa catástrofe, debes gestionar cada día de otra manera para evitar caer en dicho abismo,  porque de lo contrario terminarás cansado y frustrado. Para conseguir ganar una guerra debes mantener muchas batallas.

Cuando se te interpongan preocupaciones en un momento dado, aplázalas. Has decidido dedicarles tiempo en otro momento. Y ese momento, es preferible que no sea ni al amanecer ni al acostarte, para evitar arrastrar todo el día las preocupaciones y evitar problemas en tu sueño. En cambio, a medio día o por la tarde, resulta más interesante.

Ordena y actúa en lo que esté en tu campo de control, arregla lo que esté estropeado. Recuerda que las personas son muy duras y pueden sobrevivir a dolores inimaginables. Para ello necesitas perseverancia y enfocarte en lo positivo del ser. Si pones atención encontrarás pequeñas oportunidades hasta en un mal día.

Resumen-Conclusión de “12 Reglas para vivir” por Jordan B. Peterson


“Pedir y se os dará, buscad y encontraréis, llamad  y se os abrirá, porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre”. Mateo 7-7

Pregúntate diariamente, ¿Qué es lo que tendría que hacer ahora mismo para aumentar mi disciplina, determinación y carácter que me permita obtener la fuerza para enfrentar mis problemas y seguir hacia delante? Y dedica ahí todos tus esfuerzos. Generalmente suelen ser cosas con significado.

¿Qué debo hacer con mi vida?

Tu objetivo es la felicidad, pon atención en el día de hoy, pon la dirección correcta hacia lo bueno, lo importante y lo verdadero. Ocúpate del futuro mediante la acción en el presente, así podrás perfeccionar tanto el presente como el futuro.

¿Qué debo hacer con el mundo? 

No te corrompas por el nihilismo reduccionista de la tragedia del ser, mantén los hombros hacia atrás para enfrentar la incertidumbre del mundo con valentía. Di la verdad o por lo menos no mientas. Esto supone fijar la sabiduría como objetivo, precisar y articular las palabras con atención y extremo cuidado.

El ser es un proceso, un viaje, nunca un destino. Trabaja con lo que no sabes sin cerrarte en una falsa seguridad. Recuerda compararte siempre contigo mismo promoviendo siempre tu superación, tu mejor versión. Identifica y acepta tus defectos y carencias para poder rectificarlos

¿Qué debo hacer cuando desprecio lo que tengo?

Conocer al prójimo es inteligente, conocerse a sí mismo es fuerte, vencerse a uno mismo es poderoso, estar satisfecho con lo que se posee es riqueza. Quien tiene voluntad permanece en su objetivo.

Sé agradecido con las pequeñas cosas del día a día. Si te encuentras un perro por la calle acaricialo. Reflexiona si te has quedado estancado en tu progreso por tu arrogancia, la cual te impide observar la verdad de tu realidad. Aquí radica la importancia de la regla nº 6: Antes de de criticar a alguien asegúrate de tener tu vida en perfecto orden.

¿Qué debo hacer cuando mi enemigo triunfa? 

Aprender, tanto de la trayectoria de sus éxitos como de sus fracasos. Aprende de la perspectiva de las personas que van en contra tuya, puede que así veas e incluyas aspectos diferentes que mejoran tu vida.

¿Qué debo hacer con el envejecimiento? 

Rememorando a Sócrates, una vida vivida plenamente justifica sus limitaciones. Sustituye el potencial de la juventud por lo logrado por la madurez.

¿Qué debo hacer con la muerte?

“Debes procurar ser la persona en la que todo el mundo en el funeral de su padre pueda encontrar apoyo en su dolor y tristeza” – Jordan B. Peterson

Reforzar a los seres queridos en el dolor, debes ser fuerte ante la muerte ya que es algo intrínseco de la naturaleza, debes mantener la ambición y valor ante la adversidad, debes evitar desear un vida sin problemas.

¿Qué debo hacer en el próximo momento funesto en el que me encuentre?

Todo en nuestra vida está expuesto a derrumbarse. Cuando está presente el caos debes tener el carácter y la actitud para guiarte con lo que has construido previamente, expresarte con precisión es la parte central mientras te concentras en el momento presente.

La mejor forma de arreglar tu entorno, es arreglándote tú mismo primero. Haciendo alusión a la regla nº 6: Antes de criticar a alguien asegurate de tener tu vida en perfecto orden, resulta presuntuoso que tus actos causen daño por culpa de ignorancia o la ausencia de habilidad, entonces debes emprender los sacrificios necesarios para cambiar tú primero.

Citando a Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

La no acción, tu pereza, tu inercia, tu arrogancia, tu pasividad, te alejan de la capacidad necesaria para soportar el sufrimiento a la vez que estableces objetivos para tener una vida con significado. Puedes caer fácilmente en infinitos nihilismos que te harán perder la esperanza de tus propósitos y esto te llevará directamente a acumular rencor, frustración, resentimiento y buscar venganza. En cambio, decir la verdad y afrontar responsabilidad debilita esta situación de inercia hacia el caos, podrás prosperar y no fracasarás estrepitosamente.

La vida es lo suficientemente dura como para aumentar más su dureza dejándonos caer en el pozo sin fondo del infierno, es decir, la vida puede siempre empeorar aún más. Sin embargo debes saber que es tu responsabilidad superar y crecer, el sufrimiento es una elección. Las personas cambian cuando se han cansado de sufrir, empiezan a investigar cómo salir de ese pozo, debes adelantarte al cansancio y actuar antes poniendo en orden tu vida.

Bueno si has llegado hasta aquí, gracias por leer mi resumen del libro de Jordan B. Peterson, “12 Reglas para vivir”. Espero que te sirva la filosofía de Peterson y que consigas arreglar tu vida y tu entorno, porque citando a Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”. Así que ten presente que hay cosas que sabías que no sabías, para que tengas la disciplina y fortaleza de protegerte y cuidarte continuamente mientras debilitas al caos.

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